"Con todo respeto por los amigos y amigas de La Haya (...) pero el fallo de la Corte es inaplicable en nuestro país. No se puede aplicar ahora, ni dentro de cinco años ni dentro de 10 años. Y, para rematar, en vez de ayudar a resolver conflictos limítrofes entre Nicaragua y Colombia lo que hizo fue agudizarlos", afirmó.

Durante un foro realizado en Bogotá, el funcionario indicó que el fallo también agudizó las diferencias de Nicaragua con otros países de Centroamérica y el Caribe, pues la sentencia está violando tratados limítrofes no solamente con Colombia, si no con otras naciones.

"Aquí hay una cosa muy extraña, este fallo de la Corte de La Haya aumenta las diferencias limítrofes entre Nicaragua y Colombia y además entre Nicaragua y los países limítrofes con Nicaragua, va en contravía del espíritu de las Naciones Unidas", añadió el vicepresidente colombiano.

La semana pasada, los ex vicepresidentes Andrés Pastrana (1998-2002) y Ernesto Samper (1994-1998) recomendaron el gobierno de Santos no acatar el fallo del tribunal internacional.

En noviembre pasado la Corte Internacional de Justicia retiró a Colombia unos 75.000 kilómetros de mar en el Caribe y se los entregó a Nicaragua, fallo que es rechazado por el gobierno colombiano, tras considerar que no fue emitido "en derecho".

El pasado 20 de julio, el presidente Juan Manuel Santos, afirmó que los ciudadanos pueden estar tranquilos porque "nos hemos preparado juiciosamente para enfrentar cualquier nueva demanda o acción que pueda presentar Nicaragua en su ánimo expansionista", en el mar Caribe.

El gobierno de Colombia contrató a la firma inglesa de abogados Volterra Fietta, para estudiar los mecanismos jurídicos que se puedan interponer ante la CIJ.

La ministra colombiana de Relaciones Exteriores, María Angela Holguín, se entrevistó en diciembre pasado con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, a quien expuso los "vacíos jurídicos" del fallo, según el gobierno colombiano.