Yahoo asegura que está trabajando en estrecha coordinación con los servicios de seguridad de Estados Unidos para intentar esclarecer todos los extremos de este robo de información, que fue perpetrado en 2014. Aunque la firma explica en su comunicado que no hay evidencias de que el ataque y robo hayan sido patrocinados por un Estado, la agencia Reuters mantiene que esa es la principal sospecha.
La firma subraya que el intruso ya está fuera de los sistemas de Yahoo y que se han tomado todas las medidas para asegurar de nuevo las cuentas pirateadas. Además, recomienda que los usuarios que no han cambiado sus contraseñas desde 2014 lo hagan tan pronto como sea posible, y que también modifiquen las preguntas y respuestas de seguridad
Este verano Yahoo admitió que estaba investigando la supuesta incursión de un pirata informático llamado Peace, que aseguró tener las credenciales privadas de 200 millones de usuarios de los servicios de Yahoo desde 2012. Peace vende los datos personales, cuentas de correo electrónico y contraseñas en la "dark web" por 3 bitcoins, equivalentes a 1.800 dólares.
La infiltración puede tener implicaciones en el acuerdo de compra de Yahoo por parte del gigante de las telecomunicaciones Verizon. Esta empresa, que ya controla AOL, pagará 4.830 millones de dólares por el corazón del negocio de la compañía fundada por Jerry Yang y Dave Filo. Marissa Mayer, que asumió el mando hace cuatro años rodeada de una gran fanfarria, fracasó en su intento por resucitarla.
Ya en pleno proceso de venta, en julio pasado, miles de usuario de Yahoo perdieron todos sus contactos y millones de correos electrónicos.