El 15 de este mes, la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) reveló que las mujeres son las más afectadas por el desempleo y la crisis económica, y que son las que han asumido toda la carga que ha puesto sobre los hogares las restricciones y las medidas sanitarias por la pandemia del nuevo coronavirus.

Las mujeres señalan que “sí queremos diálogo”, y no están dispuestas a que las hagan a un lado o las dejen fuera de las instancias que se organizan a partir de convocatorias a empresarios, cámaras y productores de diversos sectores.

Destacan que “urge de un diálogo nacional inclusivo, abierto y, sobre todo, con resultados vinculantes. El camino democrático no es únicamente electoral, debe ser una construcción continua hacia una sociedad más justa, igualitaria y equitativa, donde toda la diversidad de mujeres seamos tomadas en cuenta”.

AQUÍ EL DOCUMENTO: LECCIONES PARA UN DIÁLOGO PENDIENTE

Las abajo firmantes articuladas como organizaciones feministas, organizaciones de mujeres y feministas independientes, ante la coyuntura nacional actual, manifestamos:

1) Sí queremos diálogo. Existe una amplia coincidencia entre las y los actores sociales y la ciudadanía en general, que el país urge de un diálogo nacional inclusivo, abierto y, sobre todo, con resultados vinculantes. El camino democrático no es únicamente electoral, debe ser una construcción continua hacia una sociedad más justa, igualitaria y equitativa, donde toda la diversidad de mujeres seamos tomadas en cuenta y ¡No podemos permitir que nos dejen atrás ni que nos hagan a un lado!

2) El diálogo que queremos y creemos necesario debe tomar en cuenta las lecciones inmediatas y no reproducir los mismos errores. Los intentos realizados de diálogo, hasta el momento fallidos o limitados, nos permiten reconocer algunas lecciones para no repetir errores y crear las condiciones para que exista un verdadero diálogo:

▪   La participación y representatividad han sido elementos cruciales que han afectado negativamente los procesos anteriores.

Al respecto varias lecciones: a) que no es posible ignorar el movimiento y la protesta social que se manifiesta en las calles en procesos de diálogo que pretenden relevar algunas de sus demandas. Asimismo, no se puede reprimir, criminalizar y judicializar aquellas personas que se oponen a la línea de Gobierno y ejercen su derecho humano a la protesta social.

b) que no es posible definir la legitimidad a priori de las representaciones sectoriales, excluir sectores o no reconocer su autonomía en la elección de sus representantes,

c) que no es posible excluir a las mujeres, al movimiento feminista y mucho menos impulsar un diálogo sin asegurar la paridad de género.

▪   Para un diálogo con resultados, la participación de algunos actores como el Legislativo es esencial. Además de la representación al más alto nivel del Ejecutivo, debemos exigir la presencia de todas las representaciones legislativas.

La agenda legislativa debe ser parte del debate, incluyendo los proyectos que en estos momentos se discuten y que incluyen recortes que pretenden afectar programas sociales esenciales como salud, educación, cultura y recursos naturales.

No es aceptable ni contribuye a generar confianza en un proceso de diálogo cuando de manera paralela se impulsan y toman decisiones que van directamente a profundizar la crisis que ya vivimos.

3) Necesitamos un diálogo social, no puede reducirse al tema fiscal.

Más que un diálogo fiscal, en Costa Rica urge un diálogo social: sobre el país que queremos y podemos construir empezando en lo inmediato con las salidas posibles a la actual crisis y que tenga una amplia representación, un debate sin excluir grupos ni mucho menos las mujeres.

▪   Por consiguiente, la agenda debe ser construida amplia y no limitada al tema fiscal. La reducción de brechas de desigualdad económica, social y de género debe estar en el centro del debate. Interesa no solo capitalizar al Estado en lo inmediato, sino consensuar cuáles serán los parámetros y objetivos de la inversión pública en el corto y mediano plazo.

▪ El objetivo central del diálogo y negociación debe ser el direccionamiento de la inversión para reducir las brechas de desigualdad, pobreza y exclusión mediante la redistribución de la riqueza y el fortalecimiento del Estado Social de Derecho.

4) El diálogo debe ser vinculante. Es decir, debe abrirse espacio no solo para intercambiar impresiones sino para alcanzar una negociación real. Se trata precisamente de llegar a acuerdos ciudadanos básicos con el compromiso de que se van a respetar.

Para ello es indispensable, además de consensuar una agenda, acordar un marco ético para el diálogo, con mínimos de representatividad, respeto, escucha, resolución de conflictos, entre otros.

▪ No debe haber condicionantes previos establecidos por el Ejecutivo para la realización o no de los diálogos: ante la ausencia de consenso el Poder Ejecutivo o Legislativo no debe imponerse. La ausencia de consenso no debe ser interpretada por el Ejecutivo o el Legislativo como un cheque en blanco para imponer su agenda.

5) Debe existir voluntad política para incluir en la discusión otras opciones distintas al convenio propuesto por el Poder Ejecutivo con el FMI.

El endeudamiento con agencias internacionales no es el único camino. Sectores de la ciudadanía, de la academia y otras personas expertas en la materia han coincidido que no es posible continuar por la senda del mayor endeudamiento y se han señalado alternativas de financiamiento que deben ser sometidas a discusión.

6) El diálogo y la negociación no son posibles si excluyen a las mujeres. En relación con la participación de las mujeres debemos ser enfáticas en lo siguiente:

▪ Exigimos nuestro derecho a la autonomía y el reconocimiento a nuestra diversidad en la selección de nuestras representantes en una mesa de Diálogo Nacional. No es posible que seamos las mujeres, las únicas a las cuales se pretenda señalar a priori los mecanismos de selección de sus representantes.

▪ A lo largo de la historia y en la actualidad las mujeres somos actoras activas y propositivas.

Para esta crisis hemos sido de los pocos sectores de la ciudadanía que hemos pensado, formulado y hecho públicas propuestas de visión-país, no solo del tema fiscal. Por lo cual, exigimos que sean incluidas en las agendas de diálogo y negociación.

▪ No es posible que se pretenda invisibilizar la participación decisiva que las mujeres tenemos en todas las esferas de la vida pública y privada o se desconozca y minimice nuestra capacidad técnica, profesional y política.

Por ello, cualquier diálogo viable demanda de la participación paritaria entre mujeres y hombres en todos los espacios de diálogo, negociación, mesas técnicas, y otros.

▪ Tampoco es viable un diálogo que no reconozca que las personas somos afectadas de manera diferente por la crisis y que el cierre efectivo de cualquier brecha social debe estar guiada por los principios de justicia, igualdad y equidad.

Las mujeres no somos un grupo ni un sector a incluir: somos la mitad de la población de Costa Rica y somos de las más afectadas en la actual crisis.

Lo ha señalado de manera reiterada el INEC al demostrar que somos las mujeres a quienes más ha afectado el desempleo, la pobreza y la exclusión que se han ensanchado en esta crisis y como consecuencia de políticas neoliberales que están desmantelando el Estado Social de Derecho.

Aun así, seguimos siendo las mujeres quienes sostenemos la vida cotidiana en las familias asumiendo cada día más labores de cuido de personas menores de edad, adultas mayores, personas enfermas y/o con discapacidad.

También, somos las que asumimos las labores domésticas, de educación, salud y de entretenimiento que el Estado ha dejado de asumir por la crisis sanitaria de la Covid-19. La brecha de cuidados se ha ensanchado y complejizado en esta crisis y este es un tema de interés social prioritario.

▪ Las mujeres todas, desde nuestras diversidades, tenemos mucho que compartir sobre nuestras vivencias diarias de dificultades económicas, acceso a la tierra, como la protección de los bienes comunes, salud, educación y que son vitales para comprender las funciones que debe de abordar un Estado que prioriza la justicia fiscal, ¡porque la justicia fiscal es justicia social!

El diálogo y la negociación son parte de la vida cotidiana de nosotras las mujeres.

Creemos en el diálogo, estamos convencidas de que la construcción de consensos es viable sobre la base de la mutua comprensión de que Costa Rica es una sola. Un barco cuyo destino está en las manos de todas y todos, para conducirlo a un puerto de bienestar

SUSCRIBEN ESTE PRONUNCIAMIENTO UN CENTENAR DE MUJERES, A SABER:

Ana Lorena Camacho De la O, Mujeres en Acción - Costa Rica, Irene Barrantes Jiménez, Feminista independiente, Melissa Chinchilla, Handmaids Costa Rica, Ana Carcedo, CEFEMINA, Gabriela Delgado Hidalgo, Mujeres en Acción, Mary Paz Solano Vega, San José, Virginia Acuña Montero, Justicia paz e integridad de la creación. JPIC CLARET COSTA RICA, Andrea Monge Acuña, JPIC CLARET CR, Virginia Vargas Acosta, Red Sororarias Cóbano.

Kattia Solís Arce, INAMU, Amanda López Gómez, Independiente, Adina Castro García, Montes de Oca, San José, Samantha Fuentes Romero, Colectiva Hijas del Rio Esparza, María José Chaves Groh, CEFEMINA, Ana Rosa Ruiz Fernández, Mujeres en Acción, Ana Elena Obando Mendoza, Concertación Interamericana de Mujeres Activistas por los Derechos Humanos (CIMADH), María Inés Garbanzo Rojas, Red Sororarias de Cóbano, Ana Cecilia Escalante Herrera, Mujeres en Acción, Emileth Campos González, Musade.

Marcia Freeburn Forbes, AMACCR, UNÍA, FORO NACIONAL DE MUJERES AFRO, Sonia Ulate Fallas, APSE, Dayana Ureña Solís, Comunidad, Ligia Martín Salazar, Mujeres en Acción, Laura Arias Cabrera, Bagaces, Ingrid Flores Salazar, The Handmaids CR, Aurora Sofía Echeverri Mora, Colectiva La Hoguera, Sylvia Mesa Peluffo, Red Feminista contra la Violencia hacia las Mujeres, Ana, Pensionada, Isabel Barrientos García, Independiente.

Lady Mora, Handmaids’s Costa Rica, Ana Carter Fonseca, Ana Victoria Rodríguez Badilla, Mujeres en Acción, Gabriela Cob Barboza, PEDAL: innovación y derechos humanos, Ana María Trejos Trejos, Mujeres en acción y Mujeres en transición, Viviana Daniela Alfaro Ramirez, Feminista, Marcela Aguilera Cano, Laboratorio de Intervención Urbana, Alejandra Pérez-Enríquez, Guarumo, restauración ecológica, Dayanna Esquivel, Feministas de Costa Rica, Ilka Treminio Sánchez, FLACSO Costa Rica.

Karla Prendas Matarrita, Activista social y psicóloga, Nancy Piedra Guillén, Pro Solidaridad, Elena Romero, Estudiante Género y Desarrollo, Azucena Lucía Flores Oviedo, Luciérnagas sobre ruedas, Julia Henríquez, Mujeres en Acción, Sabrina Galagarza Muñoz, Cepa Feminista, Ana Hidalgo, Mujeres en Acción, Pamela Cambronero Piñeiro, TEC, Karina Monge Sánchez, Colectiva La Hoguera, Julia Herrera, AMUCOODE- Asociación de mujeres en Cooperación para el desarrollo (mujeres Cooperativistas).

Idahyma Barrantes Fernández, Mujeres en Transición, Tomás González Mora, Estudiante, Ana Jael De la Cruz Campos, Red de Teólogas, Pastoras, Activistas y Lideresas Cristianas (TEPALI), Margarita Quesada Webb, Guarumo, Soledad Díaz Pasten, Colectiva por el Derecho a Decidir, Nicole Espinoza Espinoza, Cepa Feminista, Hannia Franceschi Barraza, San Ramón de Alajuela, Sandra Sánchez, Movimiento humanista, Nora Garita, Mujeres por Costa Rica, Ana Leonor Ramírez Montes, Mujeres por Costa Rica.

Amanda Alfaro Córdoba, UCR, Carmen Carro Barrantes, Feminista independiente vinculada a Mujeres en Acción, Sandra Cartín Herrera, socióloga, Maricruz Granados Carrillo, Ni Una Menos Costa Rica, Nayla Carvajal Sancho, Hablemos de Derechos Humanos, Viviana Daniela Alfaro Ramírez, Feminista, Olga Marta Sánchez Oviedo, Colectivo Mujeres por Costa Rica, Julieta Joseph Haynes, Asociación femenina Artesanal Los Corales-Limón, Tashira Samuels Swarton, Comport.

Ciska Raventos Vorst, Mujeres en acción, Shi Alarcón-Zamora, Casa Rara, Erlinda Quesada Angulo, 5cmujeres, Sharon Moreno Castro, Colectiva la Hoguera, Tania Barrantes Estrada, Feminista Independiente, Carmen Muñoz Quesada, Independiente, Verónica González Benavides, Musade, Camila Ordóñez Laclé, Mujeres en Acción, Daniela Núñez García, Colectiva Trans-parencias, Rosario Rosales Arce.

Ana Chacón Mora, independiente, Enid Cruz Ramírez, MUSADE, Mariela Pacheco Rojas, Independiente, Ingrid Flores Salazar, The Handmaids CR, Gala Berger, Casa Ma, Teresita Ramellini Centella, Red Feminista contra la Violencia hacia las Mujeres, Maricela Hinkelammert Palma, Independiente, Nadia Alvarado Molina, GEMA, Emma A. Chacón Alvarado, Colectiva Lésbica Feminista Irreversibles.

Mariette Uitdewilligen, Larraitz Lexartza Artza, CEFEMINA, Susana Soto González, Independiente, Eunice Gutiérrez G., REMISOD, Carmen Durán Quirós, Fundación PYMELABS, Paulina Ramírez Solís, Colectiva Feminista Las Hijas del Río, Lesslie Vanessa Méndez Conejo, Feministas de Occidente, Camila Guzmán Umaña, Asociación de Estudiantes de Género y Desarrollo, Lady Mora, Handmaids’s Costa Rica.