Trabajadores del @FinlayInstituto forman parte del ensayo de intervención recientemente aprobado, que incluye a 150 mil voluntarios.

Yanet Veranes, directora municipal de Salud, expresó que, en un período complejo en los órdenes económico y sanitario, Abdala marca un triunfo en la batalla contra la enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-Cov-2, en tanto ratifica la voluntad del Estado, gobierno y científicos cubanos en mejorar la calidad de vida de la población.

La doctora significó que la decisión de iniciar esta etapa definitoria con los estudiantes de las universidades de Ciencias Médicas y Oriente (UO) se aviene con su protagonismo en el enfrentamiento a la pandemia desde diversos espacios: pesquisas comunitarias, zonas en cuarentena, centros de aislamiento y otras tareas asignadas.

Según declaraciones de Josefina Prósper, voluntaria de la fase III, Abdala representa una esperanza para miles de personas dentro y fuera de la Isla, quienes, confiados en la calidad de la industria biotecnológica y farmacéutica y la vocación solidaria de la mayor de Las Antillas, aspiran a poner fin al asolador padecimiento.

La también presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria en Ciencias Médicas comentó del entusiasmo y responsabilidad con que los futuros profesionales de salud asumieron la participación en ensayo clínico del CIGB-66, conscientes de su aporte al bienestar de sus connacionales y otros habitantes del planeta una vez demostrada la eficacia del candidato.

Tras los informes sobre la inmunogenicidad, reactogenicidad y seguridad de Abdala –evaluadas en las etapas precedentes- el biólogo Armando Contreras se alistó como posible voluntario y hoy recibió la primera de las tres dosis que deberán suministrársele los días 5 y 12 abril venideros.

Contreras manifestó su agrado por contribuir a esta lucha por la vida y la revalidación que el potencial científico y sanitario de la nación se ubican entre los principales del orbe.

El tercer ciclo de ensayo clínico del CIGB-66, promovido por el Centro de Ingeniería y Biotecnología (CIGB), incluye a 48 mil sujetos de las localidades cabeceras de las provincias de Granma (seis mil), Guantánamo (12 mil) y Santiago de Cuba (30 mil).

Los voluntarios acudirán a los 46 vacunatorios instaurados en una veintena de sitios clínicos, entre los tres territorios, desde las 8:00 hasta las 18:00 horas y se prevé la inoculación de 500 personas por día en cada uno de ellos.

Hasta el momento Abdala y Soberana 02, del Instituto Finlay de Vacunas que se ensaya en La Habana, constituyen los únicos candidatos vacunales anti COVID-19 en fase III de América Latina.

Junto a estos, Cuba afianza a Mambisa (CIGB-669) y las Soberanas 01 y Plus para colocarse en el reducido número de países que buscan vacunas propias para inmunizar a su población contra el SARS-Cov-2.