En declaraciones a los delegados de los partidos en Brasilia, Rousseff se comprometió a impulsar las políticas sociales que han sacado a millones de personas a salir de la pobreza desde que el partido llegó al poder en 2003.

Rousseff -la primera mujer presidenta de Brasil- también defendió el gasto público en la preparación de la Copa del Mundo de fútbol que se lleva a cabo en estos días en ese país.

Aseguró que los brasileños seguirán beneficiándose de las inversiones en materia de transporte y otras infraestructuras una vez que el torneo haya terminado.