De acuerdo con el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), el fenómeno El Niño ha producido una reducción de hasta el 75% en el comportamiento de las precipitaciones en diferentes zonas del país.

La emergencia abarca todos los cantones de Guanacaste; en Puntarenas Coto Brus, Esparza y el cantón central;  Upala, Los Chiles, Guatuso y San Carlos de Alajuela, los cantones central y Oreamuno de Cartago, así como Puriscal en la provincia de San José.

El decreto fue firmado durante un acto oficial en el asentamiento Agrolajas, en las Juntas de Abangares, donde se anunció también la construcción de obras de infraestructura de riego para atenuar el impacto de las sequías.

El ministro de Agricultura y Ganadería, Renato Alvarado, señaló que ante el impacto del déficit de lluvias en el sector agropecuario, “requerimos el decreto de emergencia para atender las necesidades de las familias productoras, de manera que logremos recuperar sus niveles de producción”.

“Estos fenómenos están siendo cada vez más recurrentes y la actividad agropecuaria tiene que ajustar prácticas para mitigar sus efectos. Sobre esto es que estamos trabajando”, agregó.

El decreto facilita el aporte de recursos por parte de las entidades públicas, al tiempo que define acciones y obras necesarias para la atención, rehabilitación y reposición de la infraestructura de uso agropecuario dañada, que se ubiquen en zona de cobertura de la declaratoria.

Como consecuencia del fenómeno El Niño se reportan pérdidas en cultivos como café, hortalizas, frijol, arroz y caña. Igualmente, se ha registrado perjuicios en actividades como pesca, acuicultura y apicultura por cambios en el comportamiento de las especies .

En ganadería ha ocurrido la muerte de animales, pérdida y reducción de la productividad, tanto en ganado de leche como de engorde. 

A nivel ambiental se registra una incidencia anómala de incendios forestales, llegando a un registro de 172 hasta el mes de mayo de 2019, que ha provocado la quema de 2265 hectáreas.

Aún cuando las diferentes instituciones tomaron y recomendaron medidas de mitigación, el tipo de  fenómeno y la recurrencia de los periodos de sequías, ameritan aplicar un régimen de excepción para enfrentar las pérdidas mediante el impulso de proyectos de recuperación.