La empleada del hotel Sofitel de Nueva York, que lo acusó,  ahora tiene la posibilidad de apelar. La medida pone fin a tres meses de un proceso que dejó a Strauss-Kahn afuera del organismo internacional y de sus aspiraciones a la presidencia francesa en 2012.

La causa pasó a los archivos de la justicia neoyorkina luego de que Obus respondiera la petición de la fiscalía, que desestimó esta semana los cargos y justificó su decisión diciendo que la empleada del hotel, Nafissatou Diallo, no contaba con ninguna credibilidad debido a las contradicciones que tuvo durante los interrogatorios.

El juez afirmó que no había ninguna razón rechazar el pedido de la fiscalía, sentenció que "el caso queda cerrado" y luego explicó a la demandante que tiene derecho de apelar la decisión.

Según la legislación local, Diallo podría dirigirse a un tribunal de apelación y solicitar que el caso sea llevado por otro fiscal. Hasta que eso se decida, no se le entregará el pasaporte a Strauss-Kahn ni se le permitirá que viaje al extranjero.

El abogado defensor, Kenneth Thompson, había querido presentar una solicitud para que se reemplazara el fiscal a cargo del caso, pero la solicitud fue rechazada. Ahora que el juez ha dado a conocer su veredicto, podrá recurrir a la corte de apelación.

Retomaremos "nuestra lucha en un proceso civil para probar que Diallo, una mujer inocente que trabaja duro, fue abusada sexualmente en la habitación 2806 del Sofitel", destacó hoy el abogado tras conocer la decisión del juez.

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