Los reclamos de los guarda-parques que se manifestaron frente al Congreso, este martes, urgieron a los diputados a que se apruebe un presupuesto para el sistema de parques nacionales y áreas de conservación (SINAC) acorde con el importante aporte que generan al país, desde la conservación, la cultura ecológica y el turismo.

Son urgentes más plazas de guarda-parques, más presupuesto y el rescate integral de las áreas del Sistema Nacional de Áreas de Conservación, tanto en las tareas de preservación como en la infraestructura laboral y de atención a los visitantes, que cada año llegan por miles a los parques nacionales, dice un comunicado.

El sindicato del Ministerio de Ambiente y Energía (Sitraminae) señaló que los parques nacionales enfrentan una situación de “completo abandono” mientras que son el verdadero motor de la industria turística del país.

Más presupuesto para mejorar la infraestructura administrativa, de los guarda-parques y para los visitantes, mejores equipos y recursos, para emprender una acción de recuperación de las áreas protegidas, solicitaron a los diputados que estudian el Presupuesto Nacional 2016.

Los guarda-parques temen que los recortes presupuestarios que se están considerando en el Congreso, generen una crisis mayor que impida cumplir los objetivos del plan de trabajo del SINAC 2013-2017.

Además, resaltaron, hay una contradicción con lo dicho por el gobierno, sobre un aumento significativo del número de guarda-parques en los próximos 4 años, y los recortes que proponen algunos diputados.

El Sitraminae, advirtió que las condiciones laborales son tan críticas que los guarda-parques no cuentan con el equipo básico, ni los medios de transporte adecuados para desarrollar el trabajo de campo, el patrullaje de grandes extensiones dentro de las áreas protegidas marítimas y terrestres. Tampoco cuentan con las armas de reglamento, equipos de comunicación, cuchillos de cintura, ni impermeables.

El sindicato recordó que en conversaciones previas con el Ministerio de Hacienda se acordó un incremento del presupuesto para el SINAC y la creación de al menos 150 plazas en los próximos tres años, aunque el faltante es de 400 nuevos agentes.

Las principales amenazas que enfrentan las áreas de conservación son la cacería ilegal, el comercio ilegal de especies, con tendencia a aumentar, los incendios forestales, el narcotráfico, el robo de huevos y la matanza de tortugas, la tala ilegal y tráfico internacional de maderas preciosas, invasiones ilegales, entre otros.