Realmente, hacía bastante tiempo que no veíamos una acción de este tipo contra un grupo de manifestantes, al igual que sucedió contra los taxistas informales. ¿Podría haber hecho lo mismo la Administración Chinchilla Miranda sin que el mundo se le viniera encima?

Sin querer descalificar a una u otra parte, me surgen muchas dudas. Por ejemplo, ¿cuánto apoyo real tendrá el Sindicato en la comunidad limonense? ¿Ven en APM Terminals y su megapuerto un aporte fuerte a los graves problemas económicos que padece Limón? ¿Cómo recibirían la acción policial? ¿Apoyo? ¿Rechazo?

¿Qué dirán esas minorías silenciosas que no se tiran a cerrar calles, pero que a veces definen el rumbo país en momentos claves? El Gobierno de Solís Rivera, ¿va superando sus contradicciones y encontrando un rumbo o un estilo que lo marcará en estos cuatro años?