El actual vicepresidente libertario y ex diputado Ronaldo Alfaro, fue arrestado de inmediato después de conocerse la pena 8 años de prisión a que fue condenado, mientras que el contador, Róger Segura, tendrá que descontar 5 años de cárcel y quedó con arresto domiciliario con monitoreo electrónico. Al tercer imputado, el ex secretario de Capacitación, Carlos Solano, el Tribunal le concedió el beneficio de ejecución condicional de la pena de tres años a que lo condenaron.

La cuarta condena emitida la mañana de este viernes por el Tribunal Penal josefino fue contra el Movimiento Libertario al que sentenció a pagar más de ¢300 millones por facturar charlas ficticias. Las facturas corrieron a nombre del Instituto Libertad y Progreso (ILPRO), de propiedad de los mismos dirigentes.

Los cargos que formuló el TSE tuvieron su origen en la campaña electoral de 2010. A los hoy condenados, encargados de finanzas y capacitación del ML, se les atribuye haber cobrado en el año 2010, ¢209 millones por cursos de capacitación falsos.

La Fiscalía había pedido 16 años de cárcel para el vicepresidente Libertario por 192 delitos de estafa y uso de documentos falsos ante el TSE. Además había pedido por los mismos delitos, 13 años para el ex contador y 7 para ex secretario de Capacitación, de acuerdo con la exposición del fiscal Carlos Meléndez, ante el Tribunal Penal en la audiencia anterior.

Por otra parte, la Procuraduría General emitió un criterio técnico que se conoció durante el juicio en el que exigió la devolución de los ¢209 millones más intereses, que se le giraron al Movimiento Libertario como pago de la deuda política. Por lo cual, la sentencia condenatoria incluye una sanción económica superior a los ¢300 millones por pago del monto estafado, intereses y costas del proceso.

A Alfaro el Tribunal le impuso ocho meses de prisión preventiva mientras la sentencia queda en firme. Segura tiene arresto domiciliario con monitoreo electrónico, se le decomisó el pasaporte y debe presentarse a firmar a la Corte una vez al mes.

Durante todo el proceso, el líder libertario Otto Guevara aseguró que desconocía lo que estaba pasando, hasta que la prensa denuncio los hechos.