El CONARE asume como determinante para las Universidades Públicas costarricenses, desde su perspectiva humanista y siendo agentes de cambio social, aunar iniciativas para plantear propuestas integradoras que coadyuven a dar respuesta a las diversas demandas del país en esta materia.

En un comunicado plantea que “CONARE y las universidades estatales articularán esfuerzos que fomenten la promoción de la salud mental, la prevención del deterioro psicológico o emocional, así como la desmitificación de la enfermedad mental, y la necesidad de propiciar actividades en el contexto universitario nacional e institucional.”

“En este contexto resulta de gran importancia la acción conjunta y sinérgica de las Universidades Públicas para generar estrategias transformadoras e integradoras que contribuyan a dar mejor respuesta a las diversas demandas en materia de salud mental mediante el fortalecimiento de la investigación, la acción social y la docencia.”

El CONARE propone además la promoción de estrategias de intervención recreativas, deportivas, artísticas y servicios de salud para contribuir al bienestar de la comunidad universitaria.

Esta declaratoria también hace un llamado a las comunidades universitarias que aporten en “la búsqueda de estrategias de articulación de quehaceres que permitan un mayor avance como Universidades comprometidas con la promoción de la salud mental de la comunidad universitaria y nacional”.

Estos aportes estarían orientados a áreas del bienestar social, la promoción de la salud integral y la defensa de los derechos humanos.

La Política Nacional de Salud Mental 2012-2021 define la salud mental, como el “Proceso de bienestar y desempeño personal y colectivo caracterizado por la autorrealización, la autoestima, la autonomía, la capacidad para responder a las demandas de la vida en diversos contextos: familiares, comunitarios, académicos, laborales y disfrutar de la vida en armonía con el ambiente”.