De los 51 diputados presentes en la sesión legislativa, 45 le dieron el visto bueno. Solo votaron en contra cinco diputados del propio partido de gobierno (PAC): Ottón Solís, Epsy Campbell, Nidia Jiménez, Marco Redondo y Franklin Corella, así como la diputada Ligia Fallas del Frente Amplio.

El préstamo por 465 millones de dólares con el banco estatal de China, servirán para efectuar una ampliación a 4 carriles de la carretera a Limón, en el tramo entre Río Frío y la ciudad caribeña.

Varios diputados llamaron la atención sobre observaciones formuladas por la Contraloría General de la República en relación con el contrato, que podrían ocasionar una paralización de las obras en algún momento.

Entre estos problemas se señaló que no existe certeza de que sean suficientes los 20 millones de dólares destinados a indemnizar a los propietarios que serán expropiados.

El presidente Solís aseguró que los problemas detectados por la Contraloría son reales, pero que son situaciones todas subsanables en el proceso y urgió a los diputados a concretar este proyecto que es un clamor de los habitantes de Limón.

Algunos legisladores como el frenteamplista Gerardo Vargas dieron el voto afirmativo al proyecto pero salvando su responsabilidad con respecto a los eventuales problemas derivados de las cláusulas cuestionadas del contrato.

“Si esta carretera no se puede construir a raíz de esos problemas el único responsable aquí será Luis Guillermo Solís”, dijo enfáticamente el diputado Vargas.

No obstante, el Poder Ejecutivo se ha mostrado optimista en que el proyecto podrá avanzar y superar cualquier inconveniente que surja en el camino.

En la decisión de ir adelante con el proyecto pesó fundamentalmente el sentido de urgencia de la obra que ha sido esperada por décadas por los limonenses.