Costa Rica adoptó en 2012 la cero tolerancia al desaleteo de tiburón, por considerarlo una actividad “insostenible e inconveniente desde el punto de vista ambiental, social y económico” con lo que la lancha detenida por guardacosta en el Pacífico central, frente a Quepos, podría afrontar sanciones administrativas y penales.

Según el comisario Martín Arias, director del Servicio Nacional de Guardacostas, las aletas encontradas indican que al menos cinco tiburones habrían sido mutilados y lanzados al mar después de que les desprendieran las aletas.

Arias explicó que la captura del barco, denominado “Argentina”, con matrícula de Quepos PQ 4050, tuvo lugar durante un patrullaje que realizaban por la bahía de Quepos, el domingo, como parte de los operativos para controlar la pesca ilegal y combatir otras acciones delictivas en coordinación con el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA) y la dirección funcional de la fiscalía de Quepos.

El barco detenido también llevaba un cargamento de 251 kilogramos de pez vela, que fue incautado por orden de la fiscalía.

La embarcación estaba bajo la tutela de un hombre identificado por sus apellidos Quirós Zúñiga, quien quedo detenido en instancias judiciales.