Castro fue escogido entre unos 100 postulantes para dirigir la FRA, que tiene su sede en Roma. Desde la capital de Italia, el compatriota conversó con Informa-tico.com para explicarnos los alcances de su labor.

“La FRA –nos dijo- reúne a 14 entidades de la ONU que trabajan en el tema forestal. Este departamento es el que publica el Forest Report Assessment cada 5 años, el cual es crucial para el diseño de políticas y monitorear las tendencias de los bosques a nivel global”.

“También es el que publica el reporte sobre poblaciones de montaña y alertó que 329 millones de personas son vulnerables y sufren inseguridad alimentaria por el cambio climático”, afirmó

El ritmo de la deforestación se ha reducido en los últimos años, pero es necesario restaurar 350 millones de hectáreas de aquí al 2030 para mitigar el cambio climático, puntualiza Castro, quien se muestra optimista sobre las posibilidades de alcanzar importantes metas.

 

 ¿Cuáles son sus principales responsabilidades y la del equipo con el cual trabaja dentro de la FRA?

La responsabilidad principal es realizar estudios del estado del recurso forestal mundial, educar, capacitar a los equipos de países y trabajar proyectos piloto alrededor del mundo. Por ejemplo, en mi oficina hay un mapa planetario de 1953 que esencialmente ilustraba cuánta madera había en el mundo y si era accesible o no. Los mapas más recientes, diversifican productos y servicios: unos muestras diversidad biológica, otros fuentes de agua, otros calidad de suelos, y por supuesto plantaciones maderables o bosques en tierras secas.

¿Cuáles son los elementos más significativos de ese diagnóstico?

Tenemos poco más de 4 billones de hectáreas de bosques naturales en todo el planeta y la deforestación se redujo de 7 millones de hectáreas hace unas décadas a 3 millones de hectáreas en el último quinquenio.

Entendemos que la protección de los bosques es un objetivo de primer orden en la lucha contra el cambio climático. ¿Cuál es el pronóstico para los próximos decenios?

 

Los bosques protegidos representan cerca del 13% del total de bosques naturales, estos y los que están bajo uso sostenible son claves para mitigar el cambio climático. Pensamos que deberían restaurarse otras 350 millones de hectáreas para el 2030, esa sería una opción de bajo costo económico y de gran impacto social y ambiental.

 

¿Es una tarea muy difícil conservar los principales bosques del planeta? ¿Operan intereses económicos poderosos que ponen freno a los intentos conservacionistas?

 

Nuestros modelos indican que para el 2030 el mundo debería alcanzar la deforestación cero a nivel global.

Sin embargo, algunas regiones y países aun no alcanzarán esa meta pues deben usar tierras para asegurar su alimentación. También, un número creciente de países en desarrollo -23 según el reporte que verá la luz en julio 2016- han podido crecer tanto en su cobertura forestal como en la atención de las necesidades de nutrición de su población. Esto significa que es posible mantener un balance entre las tierras agrícolas y las forestales.

 

¿Ha tenido a la fecha la oportunidad de palpar el ambiente internacional? ¿Cómo están reaccionando los gobiernos y los sectores económicos mundiales ante el problema?

 

Entre la población hay un sentimiento creciente de la importancia de los bosques naturales.  Hay menos claridad de lo útiles que son las plantaciones para producir madera y que generan empleo en zonas rurales, o bien alimentos y medicinas que son ancestralmente importantes para muchas comunidades al redor del planeta.

En general, estaremos contentos cuando más gente comprenda que los arboles prestan servicios importantes como reducir la vulnerabilidad ante desastres naturales o servir de purificadores de aguas utilizadas en las ciudades.

 

¿Cuál cree usted que deberían ser los pilares de una estrategia mundial para proteger los bosques?

 

Creo que hay dos ejes fundamentales: uno educar a los jóvenes de los múltiples productos y servicios que hay en los bosques, eso incluye valores culturales como la música que proviene de bosques. Ejemplo de ello es Manuel Obregón en Costa Rica y su Simbiosis.

Segundo, los árboles son fuente de vida: producen agua,  alimentan animales y peces, y han sido y son  objeto de cobijo y disfrute de millones de personas a través de los tiempos. Si no intervenimos más decididamente, la economía de mercado será miope y no conservará suficientes bosques naturales. Serán los pobladores más pobres de todos nuestros países los primeros en sufrir las consecuencias de dicho error.