Harold Villegas Román, ex viceministro de Trabajo desmiente y aclara calumnias en su contra. (Foto:Facebook)

Además, la actividad de clausura del Congreso de la Economía Social en noviembre de 2016 fue una cena programada para la atención de las delegaciones extranjeras, y por ende no incurrí en consentir una "fiesta".

Fue el Diario Extra (Martes 11 de julio 2017) quien realizó una nota donde se confirma que tales hechos difamatorios contra mi persona no fueron ciertos sino un montaje para manchar mi honor por la posición que asumí de no aprobar créditos multimillonarios irregulares y por denunciar viajes millonarios de altos dirigentes cooperativos con fondos públicos en el Instituto de Fomento Cooperativo (INFOCOOP).

Las denuncias las realicé mientras fui Viceministro de Trabajo y estuve en la Junta Directiva de ese Instituto.

Debido a estas calumnias e injurias en mi contra, por hechos falsos que nunca lograron probar ni siquiera en grado de probabilidad, es que interpuse una acción penal mediante la figura de la querella privada por un delito contra mi honor objetivo y mi honor subjetivo en contra de la persona que según declaración jurada del guarda de seguridad del edificio cooperativo que estuvo en la actividad, le presionó para redactar y firmar la bitácora donde se me difamó con mentiras.

De acuerdo a lo comprobado, quedó demostrado: Primero, la actividad fue una corta recepción de clausura de un evento internacional que transcurrió sin incidentes y no una “fiesta” irregular.

Segundo, la recepción fue financiada exclusivamente con fondos privados. Tercero, la renuncia la realicé de manera personal para no afectar la imagen del Gobierno y así defender mi honor como cualquier persona decente.

Lo que he logrado en la vida ha sido con el esfuerzo personal y por mis calificados atestados académicos y profesionales, que incluye una trayectoria intachable en la función pública de 20 años, 10 años como docente en la Universidad de Costa Rica y estudios de posgrado con máxima distinción en el extranjero.

Lamento la maldad y la mala intención de algunas notas periodísticas que faltando a criterios éticos tienen como objetivo manchar, en la total impunidad, el honor de las personas y un accionar transparente. Así se le hace un gran daño a nuestra democracia y a la misma libertad de prensa y de expresión que tanto debemos defender. Dichosamente la verdad siempre será más fuerte que la mentira.