El Foro del Agua se reunió en Los Planes de Renderos, con la participación de delegados de todo el país.

El Foro del Agua, deliberó en el pueblo Los Planes de Renderos, 23 y 24 de julio, con la participación de más de cincuenta delegados provenientes de todo el país, en la segunda jornada del proceso de construcción de su Plan de Incidencia, que incluye la definición de políticas, acciones y alianzas para una gestión sustentable del agua en el país. El primer encuentro se llevó a cabo en Suchitoto, en junio anterior.

El Foro se planteó tres ejes de incidencia: lucha por la buena gestión de las aguas rurales, la lucha por la regulación del uso del agua en la caña de azúcar, el mayor consumidor, y la lucha por la regulación adecuada para los proyectos inmobiliaria y turísticos.  

Además, el Foro del Agua buscará el reconocimiento de instancias estatales y la aprobación de un marco jurídico que haga posible la justicia hídrica. Las medidas legales que se solicitan incluyen reformas en la administración estatal del agua, la Ley de riego y avenamiento, Ley forestal, Ley de ordenamiento territorial, y otras, que respalden su gestión y permitan canalizar financiamiento y recursos técnicos a los acueductos comunitarios.

Otras acciones acordadas se orientan a lograr que se corrijan una serie de injusticias en el acceso y el consumo desigual que afecta más a los sectores populares y comunidades rurales así como el impulso del uso y el consumo responsable en las actividades productivas de alto consumo.

El principal consumidor de agua es la industria de la caña, señaló Krissia Romero, “una actividad que sobre explota las fuentes hídricas con extracciones sin controles ni pago de cánones o impuestos. Son empresas que por un lado tienen un consumo intensivo de agua y por otro lado generan contaminación de acuíferos, de los suelos y la salud humana, por el uso de agroquímicos peligrosos como el glifosato y malas prácticas industriales como la quema del rastrojo del cañal que produce enfermedades respiratorias en la población”.

La expansión inmobiliaria es otro de los grandes contaminantes de las fuentes de agua potable, y a la vez, otro gran consumidor, señaló Carlos Flores. El desarrollo de proyectos inmobiliarios no contempla el tratamiento de las aguas de desecho que son vertidas a los ríos generando contaminación. Por otra parte, son propuestas habitacionales de alto consumo de agua. Dos aspectos en los que las autoridades estatales están obligadas a hacer cumplir las leyes existentes y la aprobación de regulaciones al consumo en los proyectos urbanísticos en detrimento de las comunidades.

A nivel de cuencas hidrográficas, puntualizó Flores, dirigente del Foro, no existe un ordenamiento que permita establecer la disponibilidad del agua antes de que se aprueben nuevos desarrollos urbanísticos que se construyen bajo un modelo de alto consumo.

En El Salvador, un país de casi siete millones de habitantes en poco más de 21.000 Km2, la población no puede ingerir agua del tubo porque no está garantizada la potabilidad para consumo humano producto de la contaminación en las fuentes.

En este aspecto, además de hacer cumplir las regulaciones para el tratamiento de las aguas residuales urbanas y agrícolas, el Foro del Agua ha solicitado el apoyo de ANDA en aspectos técnicos para mejorar de la distribución del agua en los acueductos locales, que son más de 2.300 distribuidos en todo el país.