En este diálogo participan estudiantes activos, egresados, profesores y pensionados, y los temas van desde la historia de la arquitectura hasta aspectos tan particulares como los usos de la madera o los componentes ambientales en el diseño y la construcción de edificios.

El programa de actividades se inauguró el martes con un acto en la Plaza de la Libertad de Expresión, que se encuentra frente al edificio de esta unidad académica en la ciudad universitaria Rodrigo Facio.

Hubo música, teatro, cine, danza, y otros espectáculos artísticos.

Uno de los invitados a este acto fue el primer director de la escuela, el arquitecto y pintor Rafael Angel García, más conocido como Felo García, quien se refirió a la importancia de que los profesionales en este campo tengan su mente abierta a los cambios tecnológicos.

La de arquitectura “es una escuela extrovertida, pues el arte no se puede esconder y esta es una gran oportunidad para abrirse al futuro; eso es la arquitectura, hay que expresarse y no podemos dejar de hacerlo hasta que llegue la muerte y nos lleve. El aprendizaje no tiene fin y cada día es más complejo dados los avances tecnológicos actuales que permean en la manera de hacer las cosas”, aseveró García.

Para este miércoles se realizó un foro titulado “Arquitectura; balance, reflexiones y desafíos”; en el que participaron los arquitectos Víctor Cañas Collado y Jacqueline Gillet Raymonde, ambos docentes de la Escuela de Arquitectura. 

El profesor Víctor Cañas expuso en el foro el tema de la evolución de la arquitectura y afirmó que ésta nunca cambia pues tiene bases muy sólidas, lo que sucede es que ahora se están aplicando las numerosas herramientas novedosas que ofrece la tecnología.

 “Creo que nuestro mayor interés como arquitectos debe ser la sostenibilidad de la arquitectura, lo que no sólo significa forrar un edificio de verde, y no hablo de arquitectura sostenible pues la arquitectura no debe tener adjetivos; la sostenibilidad debe ser parte intrínseca de esta disciplina pues el planeta ya no soporta nuestra explotación de recursos y no podemos seguir con eso: cualquier construcción que hagamos tiene efectos en el ambiente y los más obvios es que desplaza ecosistemas, consume recursos no renovables y emite gran cantidad de desechos”, subrayó Cañas.

 Por su parte la profesora Jacqueline Gillet destacó los caminos alternativos que existen en el quehacer de las y los arquitectos e hizo hincapié en que la arquitectura como profesión debe preocuparse por ofrecer a las personas un mejor entorno y no solamente procurar generar ganancias para los inversionistas.

 “Cuando el mercado ronda únicamente alrededor del interés del inversionista da como resultado una arquitectura que a la imagen del modelo socioeconómico que vivimos muestra una fuerte polarización, una arquitectura de cartón y comercial que niega cualquier expresión regionalista y que esparce por todas partes su falta de personalidad. Una producción arquitectónica deshumanizada e inadaptada ante las necesidades reales de la población se suma a una falta de leyes de urbanismo que ha fomentado la construcción de zonas de exclusión amuralladas que aumenta la segregación; esa taxonomía del mundo ha terminado por transformar el entorno construido y paisajístico en una verdadera matriz, lo que representa un desarrollo mortífero”, argumentó Gillet Raymonde.

Las exposiciones, los encuentros y el intercambio de ideas continuarán durante los días jueves 18 y viernes 19 de agosto, como una forma de estrechar los lazos entre la comunidad universitaria y abrir oportunidades para el debate sobre el quehacer dentro de la arquitectura.

En 1968 el Consejo Universitario aprobó la creación de la carrera de Arquitectura y en 1970 se le designó como parte de la Facultad de Ingeniería, en agosto de 1971 se impartió el primer curso denominado Introducción a la Arquitectura.

La Escuela de Arquitectura cuenta con un plan de estudios que incluye 76 cursos y 300 horas de Trabajo Comunal Universitario. La carrera tiene una duración de 6 años.

También tiene cinco opciones de posgrado con énfasis en Arquitectura Tropical, Paisajismo y Diseño de Sitio, Vivienda y Equipamiento Social, Diseño Urbano, y Arquitectura y Construcción.

Actualmente esta unidad académica tiene una población de 700 estudiantes, 82 docentes y 15 funcionarios administrativos.