Asamblea Legislativa. Buenas tardes compañeras y compañeros. Deseo referirme al editorial de La Nación del 7 de septiembre, en el que se exponen de manera sintética una serie de verdades a medias y otras francas mentiras sobre el proyecto de presupuesto para el 2016. Algunas variantes de estas "imprecisiones" las he escuchado también en este Plenario.

1. (Verdad a medias) "De aprobarse la versión oficial [del presupuesto] habría un incremento real en el gasto".

Si comparamos el presupuesto 2016 con el presupuesto 2015 ajustado (rebajado) en agosto, el incremento nominal es, como sabemos, de 2,86%. Si suponemos que la inflación en 2016 rondará el 3% [límite inferior previsto por el Banco Central], el incremento real sería cercano a cero. Es el tercer incremento más bajo de los últimos 10 años, muy lejos del 14,3% en 2015 o del 13,6% en 2010 [también en términos reales].

2. (Verdad a medias) "Si el presupuesto hubiera sido austero, como reclama el gobierno, el déficit financiero nominal y en términos del PIB habría disminuido".

El presupuesto es austero, pero no "austericida". El incremento estimado en el déficit financiero nominal es una estimación pasiva que supone que la carga tributaria se mantendrá inalterada en el 13% del PIB.

Pero este escenario puede cambiar con solo que esta Asamblea apruebe los 6 proyectos de materia fiscal sobre los que parece existir acuerdos básicos entre las distintas bancadas de esta Asamblea: a) lucha contra el fraude, b) lucha contra el contrabando, c) Impuesto a sociedades anónimas, d) reforma a Ley Marco de Pensiones, e) reformas puntuales a pensiones sugeridas por la diputada Sandra Pisk y, d) proyecto sobre exoneraciones.

De aprobarse estos proyectos "no polémicos" el déficit del 2016 podría reducirse en casi un punto porcentual del PIB.

El presupuesto también supone un incremento salarial a los distintos Poderes de la República del 4%, lo que podría ser menor si la inflación también resultase menor a ese 4%.

3. (Verdad a medias) "Los gastos de capital, que son los más productivos, decrecen en 11,2%".

En efecto, el gasto de capital decrece 11,2% respecto al monto autorizado en agosto de este año; lo que fundamentalmente se explica por una reducción en las transferencias de capital. Ante lo cual caben tres aclaraciones:

i) Algunas transferencias incluidas en 2015 no se requieren en 2016 (SENARA - Limón Ciudad Puerto).

ii) Las transferencias al CONAVI disminuyen por una menor recaudación prevista y autorizada por la CGR en el impuesto a los combustibles.

iii) Esta reducción no afecta la "Formación de capital" que aumenta en 24,2%; ni las "Edificaciones" que aumenta en 66%.

4. (Mentira) "El incremento de los gastos presupuestados sería cercano al 5%, equivalente a casi cuatro veces la inflación actual".

El incremento de los "gastos presupuestados" es de 2,86% como es consabido.

Si el editorialista se refiere a los gastos sin amortización de deuda, el incremento es, en efecto, de 4,8%, es decir, cercano a un 2% en términos reales; el menor crecimiento de los últimos 10 años, muy lejos del 9,8% en 2015, 9,6% en 2007 y 19,2% en 2010 [también en términos reales].

Además, el presupuesto que comentamos es el de 2016. Por qué deflatarlo con la inflación actual? No tiene sentido.

5. (Mentira) "Globalmente, el presupuesto crece de 7,1 billones a 8 billones. Son sumas descomunales.

El presupuesto crece de 7,8 billones a 8 billones. El 2,86% ya mencionado. Descomunal es el error y la mentira.

6. (Mentira) "No ha habido ningún esfuerzo por corregir los problemas estructurales de la Hacienda Pública".

Este gobierno impulsa reformas estructurales en cuatro áreas, que al parecer el editorialista desconoce o quiere desconocer.

A) En materia de pensiones. Reforma a la Ley Marco y apoyo a los proyectos de la diputada Sandra Pisk.

B) En materia de salarios. Cambios en el Estatuto del Servicio Civil; sustitución de las anualidades automáticas por un verdadero sistema de evaluación del desempeño y estímulo de la eficiencia; revisión de los llamados "otros incentivos" (más de 100 y varios de ellos con ajustes automáticos)

C) Reglas fiscales. Proyecto que se diseña con la colaboración del BID y el Banco Mundial y que próximamente será enviado a esta Asamblea.

D) Calidad del Gasto. Gestión por resultados. Presupuesto por resultados (sustituir los presupuestos incrementales por incrementos -o reducciones- basados en la evaluación y el cumplimiento de metas.

7. (Mentira): "el presupuesto sometido por el Poder Ejecutivo en nada ayuda a corregir la situación fiscal".

Veamos algunas cifras que desmienten esta afirmación:

Promedio del incremento porcentual real de Presupuesto en el período 2007-2015: 5,2%

Estimado 2016: 0%

Promedio del incremento porcentual real del Prepuesto sin amortización de la deuda en el período 2007-2015: 8,15%

Estimado 2016: 1,7%

Promedio del incremento porcentual real del Gasto Corriente en el período 2007-2015: 8,12%

Estimado 2016: 3%

Si lo que el editorialista quiere decir es que este Presupuesto no es "austericida", tiene toda la razón: no lo es. Y no lo es porque la solución al déficit fiscal estructural que padece Costa Rica desde 2009 pasa por una ruta de cinco vías:

i) Control del crecimiento del Gasto Corriente (que explosionó en 2009-2010)

ii) Control del crecimiento en el endeudamiento (gasto primario, gestión de la deuda).

iii) Reactivación económica y del empleo (en marcha).

iv) Reforma tributaria (IVA, Renta; además de los otros proyectos antes mencionados)

v) Reforma profunda en los determinantes estructurales e institucionales de la calidad del gasto y de la eficacia/eficiencia del gasto público (gestión por resultados, planificación, evaluación, capacidades rectoras, etc.).

Economista y diputado del Partido Acción Ciudadana.
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