Cuando se había escrutado el 42% de las mesas, el Tribunal Supremo Electoral  anunció que Hernández llevaba el 34,15% de los votos, frente al 28,45% de Castro, lo que proyecta a Hernández como el ganador de la contienda.

La legislación hondureña no establece un porcentaje mínimo de votos para ganar la elección, por lo cual no está prevista una segunda vuelta.

"No estamos dando ganador, sino los resultados hasta este momento, tampoco estamos dando una tendencia", afirmó el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), David Matamoros.

El magistrado aseguró que el país permanece en calma, pero que las Fuerzas Armadas y la Policía están preparadas para enfrentar cualquier situación conflictiva.

De mantenerse la tendencia, Hernández reemplazaría en el cargo a Porfirio Lobo para un segundo gobierno del derechista Partido Nacional, tras el golpe de Estado que depuso a Zelaya el 28 de junio de 2009.

Hernández, quien fue presidente del Congreso los últimos cuatro años, es un político de línea dura, que ha prometido combatir la criminalidad con un fortalecimiento del aparato militar.

Ya desde su posición en el Congreso, logró recientemente la creación de una Policía Militar, que se proyecta contará con 5.000 efectivos, los cuales se suman a otros 14.000 del Ejército y 10.000 de la Policía.

En lo económico impulsa la creación en Honduras de enclaves de capital internacional al estilo de Hong Kong, un proyecto que impuso a toda costa, llegando incluso a forzar la destitución de varios magistrados que habían fallado en contra de esa iniciativa.