Elizabeth Castillo, la primera persona en recibir la vacuna contra el Covid-19 en Costa Rica.

En ese mismo centro también recibió la vacuna el adulto mayor Jorge de Ford Almetlla, de 72 años, al tiempo que también recibían la primea dosis de la vacuna dos funcionarios del hospital CEACO para pacientes de Covid-19, el médico José Acuña Feoli y la enfermera Tatiana Sancho Chacón.

De esta manera, Costa Rica se convirtió en el segundo país de América Latina en iniciar la inmunización contra el letal virus SARS-Cov2, que ha matado a más de 1,7 millones de personas y ha devastado la economía mundial a lo largo del 2020.

Este momento representa para el país el inicio del camino para terminar con la pandemia Covid-19”, manifestó el presidente Carlos Alvarado, quien destacó los esfuerzos que realizó el país para negociar con las compañías farmacéuticas mientras las investigaciones estaban en proceso.

“Este es el mejor regalo de navidad que se le puede hacer a la población costarricense porque regresa la esperanza y las energías para redoblar los esfuerzos y salir adelante”, expresó.

El acto representa el arranque de un proceso que se desarrollará en esta última semana de diciembre y durante todo el año 2021.

La vacuna será aplicada en primer lugar a los trabajadores de la salud en la primera línea de atención a los pacientes con Covid-19, así como la población adulta mayor y las personas con riesgos de complicarse o de morir por el contagio con el virus.

El gobierno tiene acuerdos de suministro de vacunas con dos compañías y una entidad internacional, por un total de 6 millones de dosis con las cuales inmunizar a 3 millones de personas, el 80% de la población del país.

Según el presidente ejecutivo de la Caja Costarricense del Seguro Social, Román Macaya, los efectos de la campaña de inmunización empezarán a sentirse en las próximas semanas con una reducción del número de fallecimientos y una baja en la presión que actualmente enfrentan los hospitales por la saturación de los servicios.

Las autoridades, sin embargo, insistieron en que no se debe bajar la guardia con las medidas de protección, tales como el distanciamiento social, el uso e mascarillas y el lavado de manos, ya que los riegos de contagio continuarán por varios meses mientras se desarrolla el proceso de vacunación.