La canciller alemana reconoció que a nivel mundial se sacaron pocas lecciones de la crisis global, descartó las exigencias de Estados Unidos y de algunos de sus socios de la Unión Europea y sostuvo que si su país "promete algo en nombre de todos los países europeos que no puede cumplir por los duros ataques de los mercados, Europa tendría un flanco completamente abierto".

En una entrevista publicada por el diario español "El País" en su edición online, antes de la apertura del Foro, Merkel aseguró que Alemania está dispuesta a ser solidaria con los socios europeos que afrontan graves problemas, pero advirtió que "ningún país puede responder de las deudas de los demás". "Tampoco nosotros disponemos de posibilidades ilimitadas, y eso no ayudaría a Europa en su conjunto", dijo al periódico.

Desde Davos, la canciller rechazó las críticas de Estados Unidos y del resto de países de la UE, que consideran que Alemania debería contribuir más a reducir los desequilibrios económicos de la eurozona. En su lugar, pidió que se siga el ejemplo de los países europeos existosos. Merkel advirtió además que no tiene sentido que se dupliquen o tripliquen las ayudas en la zona euro. "Siempre me pregunto durante cuánto tiempo será creíble", dijo la canciller germana.

Precisamente hoy la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, reiteró su petición de que se amplíe el Mecanismo Europeo de Estabilización (MEDE), dotado hasta ahora con 500.000 millones de euros, con los recursos no utilizados en el Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), vigente hasta mediados de año. "Supondría una gran señal de confianza en Europa que ambos (fondos) pasaran a formar parte de un mismo fondo", dijo Lagarde en entrevista con radio Europe 1.

También el inversor estadounidense George Soros había puesto a Alemania en el punto de mira desde el propio Foro. "Alemania dicta una política que se traduce en una espiral de deudas con consecuencias deflacionarias", dijo el experto estadounidense, que se preguntó cuándo se comprenderá "que la unión monetaria (europea) está en curso autodestructivo". Soros sugirió que la manera de escapar de la crisis no se basa únicamente en obligar a los estados problemáticos, como Grecia, a una estricta disciplina presupuestaria. Necesitan además un estímulo para evitar la espiral deflacionaria", señaló. Tales impulsos para el crecimiento de la economía deben "salir de la propia UE", consideró. Como ayuda para los países en dificultades como Italia o España, el experto sugirió un "prestamista de última instancia" procedente del Banco Central Europeo y a los fondos de rescate FEEF y MEE, que favorecería la refinanciación de esos Estados.

Más allá de los fondos de ayuda, la canciller alemana aseguró que el pacto fiscal diseñado por la Unión Europea no será el último paso para una mayor integración de la zona. "Ya no buscamos más pretextos", dijo Merkel, quien señaló, sin embargo, que la crisis de deuda y el exceso de déficit no se superan "con un golpe de mano".

La canciller reconoció que a nivel mundial se sacaron muy pocas lecciones de la crisis. "Todavía no basta", apuntó. Además se mostró decepcionada por la falta de consenso para poner en marcha un impuesto a las transacciones financieras, algo que supondría "una fuerte señal política" para los ciudadanos. Merkel criticó además el estado actual de las negociaciones sobre el cambio climático. "Queda mucho por hacer", afirmó.

En Davos se reúnen a partir de hoy 2600 dirigentes políticos y económicos, científicos y representantes de la sociedad civil. En la ciudad alpina se encuentran destacados cientos de policías y unos 5000 soldados para mantener la seguridad. Grupos de activistas antiglobalización se manifestaron en la primera jornada de deliberaciones cerca del centro de congresos donde tiene lugar el encuentro. Decenas de personas desfilaron con correas de perro por la calle principal de la ciudad, a pocos cientos de metros del centro. "Atar en corto a las empresas" podía leerse en algunas de sus pancartas.

Criticaron además que empresas suizas actúen en contra de losderechos humanos y el medio ambiente en el extranjero sin que se les reclame responsabilidad alguna en el país alpino. Los grupos antiglobalización están presentes este año por primera vez cerca del Foro Económico Mundial, aunque no fueron invitados a las ponencias. A pocos kilómetros del centro de convenciones se encuentran también miembros del movimiento "Occupy-Wall-Street", en un "pueblo-iglú".

Entre otras intervenciones, el consejero delegado del banco estadounidense Citigroup, Vikram Pandit, dijo que en los próximos diez años Latinoamérica debe crear 40 millones de nuevos empleos y Estados Unidos 20. Por su parte, el consejero delegado de la multinacional británica de alimentación Unilever, Paul Polman, lamentó que "mil millones de personas se van a la cama todos los días con hambre", por lo que la oferta de alimentos debería aumentar un 70 por ciento hasta 2020 para alimentar a la población mundial.

En tanto, el director de la empresa cinematográfica mexicana Cinpepolis, Alejandro Ramírez, dijo que la seguridad alimentaria será uno de asuntos que traten los jefes de Estado y de Gobierno en la reunión del G-20 de este año, que se celebrará en junio en Los Cabos (Baja California Sur).