De esta manera reaccionó el funcionario tras la apertura este martes del tercer litigio entre ambos países en el seno de la Corte de La Haya, esta vez para lograr una delimitación de las fronteras marítimas, tanto en el Caribe como en el Pacífico.

Halleslevens afirmó que el nuevo proceso representa "un tequio" (una incomodidad) para Nicaragua, que deberá emplear más tiempo y más dinero para defenderse ante la CIJ.

El vicepresidente de Nicaragua explicó que el gobierno ya ha destinado cuatro millones de dólares para enfrentar los procesos que se desarrollan en La Haya contra Costa Rica y Colombia.

Lo ideal sería "fortalecer esas relaciones que debemos tener los países en el marco de la vecindad", y resolver las cosas mediante "el diálogo bilateral", señaló el funcionario.

El gobierno costarricense presentó este martes la demanda ante la CIJ para que éste fije los límites marítimos con Nicaragua, que no han podido ser definidos mediante un acuerdo bilateral.

Según la Cancillería, ha sido Nicaragua la que se ha negado a llevar adelante este proceso que se había iniciado en 2002 y del que se retiró unilateralmente en 2005.

La presidenta Chinchilla dijo el lunes, al anunciar la presentación de la demanda, que desde hace 7 meses se le hizo a las autoridades de Managua una solicitud para reiniciar el proceso, pero que hasta ahora no ha recibido respuesta.

El planteamiento se produjo luego de que Nicaragua ofertara para realizar exploraciones petroleras grandes áreas marítimas que incluyen espacios que Costa Rica considera le pertenecen, alrededor de 35.000 km2 en ambos mares.

Lejos de responder a la propuesta, el gobierno de Daniel Ortega ha promovido la presencia de barcos de guerra de potencias extrarregionales, específicamente de Rusia, en las áreas que ahora se encuentran en disputa.

Con 52.100 km2 de superficie terrestre, Costa Rica cuenta con cerca de medio millón de km2 de mar territorial, rico en biodiversidad, que no ha sido protegido adecuadamente, tal como reconocen las propias autoridades.