De los 52 diputados presentes en la sesión, 46 votaron a favor y 6 en contra, entre ellos los oficialistas Ottón Solís, Epsy Campbell y Nidia Jiménez. También los frenteamplistas Edgardo Araya, Patricia Mora y Ligia Fallas.

Los demás legisladores del PAC y del Frente Amplio, así como la totalidad de diputados de las demás fracciones políticas respaldaron el proyecto, en medio de intensas presiones de los transportistas limonenses quienes mantenían bloqueada con sus unidades la calle frente al edificio legislativo en San José.

Desde la tarde del jueves, distintos sectores habían incrementado las críticas al manejo que el gobierno hizo de este proyecto, luego de que el ministro de Transportes, Carlos Segnini, reconoció que también tenía objeciones al contrato, que debían ser aclarados antes de que fuera aprobado por la Contraloría General.

Segnini explicó que hay una serie de aspectos técnicos que deben incorporarse al anteproyecto, “para que cumpla y se ajuste con normativas de ingeniería nacionales y centroamericanas vigentes. Una vez incorporados esos cambios es que el Ministerio dará el visto bueno a ese anteproyecto”.

“El Gobierno de Costa Rica requiere de esas adiciones y variaciones al anteproyecto en apego a las recomendaciones y cambios planteados por los expertos del Ministerio, así como aportes igualmente valiosos hechos por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales, así como por parte del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos”, agregó el ministro.

Tras darse la aprobación definitiva al proyecto, los transportistas que se manifestaban frente al edificio legislativo, celebraron desplazándose en caravana por las calles de San José y haciendo sonar las bocinas de sus vehículos.