Quizás el presidente pensó que con el apoyo dado desde que asumió el gobierno por la élite económica a la que el plan fiscal no le hizo ni cosquillas podía hacer lo que quisiera, porque además ha estado blindado por la mayoría de medios de (in) comunicación.

El decreto de vigilancia ciudadana que apresuradamente dejó sin efecto el fin de semana y que le permitía instaurar una vigilancia de empresas, organizaciones y ciudadanos se podría convertir en su propia tumba.

Desde diferentes vertientes se ha pedido a la Fiscala General que investigue a fondo que había detrás de ese decreto y cuál era el alcance del mismo.

Ya la Defensora de los Habitantes, quien se apersonó hoy (lunes 24) a la presidencia también pidió a la Fiscala que envíe a un grupo de expertos porque ella, después de conversar durante dos horas con el presidente (Alvarado) e indagar sobre el desaguizado de la denominada UPAD sigue con "muchas dudas" sobre lo que realmente hay detrás de esa oficina y que incluso le llamó la atención que en las bases de datos se hubiera incluido la flotilla de la embajada de Estados Unidos.

Suenan pasos de animal grande en Zapote. Habrá que esperar si la élite que manda en el país sigue acuerpando a un gobierno que, hasta ahora, le había caído como anillo al dedo.