“El evento, que ha preocupado a una parte de la opinión pública, debe inscribirse en una serie de sucesos que han venido ocurriendo en los últimos años, en el sentido de hasta dónde pueden llegar las relaciones personales privadas entre miembros de los distintos poderes de la República. Creo que se estamos en un momento en que obligadamente tenemos como país que reflexionar sobre esta situación” afirmó Arroyo.

El jurista, quien fue entrevistado por el noticiario de Canal 13 (RTN-Noticias) dijo temer que los límites entre los miembros de los supremos poderes “se han venido desdibujando con el tiempo” y citó como uno de los hechos más graves de esta situación el intento de una mayoría parlamentaria de destituir al magistrado Fernando Cruz por no gozar de la simpatía de esa fracción.

“Por el contrario, ha habido un acercamiento riesgoso de algunos magistrados con algunos diputados que ya pasan a las relaciones personales amistosas muy cercanas, que sin duda terminan influyendo decisiones al menos en el legislativo”, apuntó.

¿Una fiesta inesperada?

Chinchilla, se vio forzado a pedir disculpas, este jueves, tras reconocer que podría haber incurrido en un error al asistir a la fiesta, que tuvo lugar en una finca propiedad de los dueños de la empresa de transportes TUASA, los hermanos Herrera Alvarado.

En el agasajo participaron varios diputados, incluyendo el presidente legislativo Gonzalo Ramírez, así como los liberacionistas Ronny Monge y Paulina Ramírez.

También acudieron a la celebración por el nombramiento de Chinchilla los magistrados Luis Fernando Salazar, Celso Gamboa y el suplente Ronald Cortés.

Todos ellos aparecen en una fotografía que ha circulado esta semana entre varios grupos de WhatsApp.

“Si hice mal, le digo a todo el pueblo costarricense, que me disculpen. Fue una cuestión en la cual no tenía como prever situaciones de este tipo, pero en el futuro trataré de hacerlo en forma adecuada, que la gente no vea que ahí hay algo incorrecto o que se oculta algo", declaró Chinchilla en el programa radial Nuestra Voz, de la periodista Amelia Rueda.

El presidente del Poder Judicial aseguró que fue invitado a la fiesta cuando iba saliendo del Poder Judicial con rumbo a su casa, que le enviaron la dirección del local por mensaje de texto y que llegó al lugar sin tener mayores detalles de quiénes estaban invitados o a quiénes pertenecía la finca.

El magistrado relató que cuando llegó al lugar se encontró con amigos magistrados y diputados, aunque en la reunión no se conversó sobre proyectos de ley o temas políticos.

 

Independencia judicial es la base de la democracia

“Todos los códigos de ética judicial, los manuales de ética judicial, los convenios y las recomendaciones del derecho internacional en esta materia, ponen a la independencia judicial en un primerísimo lugar. Es la clave para un sistema judicial sano y para un sistema de pesos y contrapesos al interno de las relaciones entre los poderes”, comentó Aroryo.

“De manera que, sobre todo los jueces, se tienen que cuidar muchísimo de cuáles son las acciones que en el ámbito público como en el privado despliegan en relaciones no solo con otros miembros de otros poderes sino con las relaciones privadas personales, apuntó.

Arroyo insistió en que  “el Cesar no solo tiene que ser honrado sino también parecerlo” pues “la proyección de una imagen equivocada de que hay connivencias, cercanías, relaciones que podrían afectar en el futuro asuntos que lleguen a los jueces es un asunto que ya tiene años de estarse trabajo en el poder judicial A nosotros nos ha tocado llamar la atención y hasta sancionar disciplinariamente a jueces o juezas que aparecen en Facebook tomando tragos con un abogado”.

“No podemos olvidar que la Corte suprema de justicia, particularmente la sala III (a la que pertenece Chinchilla) tiene en sus manos una buena parte del eventual procesamiento contra diputados o ministros.  Entonces, hay que tener mucho cuidado con esos acercamientos”.

Arroyo concluyo diciendo que el país tiene que reflexionar hasta dónde han llegado efectivamente los acercamientos indebidos y hasta dónde estamos dispuestos a permitir que eso suceda entre miembros de los supremos poderes.