El delito que se les imputa a los cinco defensores de la Caja es el de resistencia agravada, tipificado en los artículos 305 y 306 del Código Penal. La resistencia se agrava, según estos artículos, cuando los detenidos son más de dos personas, cuando es un funcionario público o cuando hay uso de armas.

Entre los imputados hay tres que son funcionarios públicos, esta condición los pone en riesgo de recibir una pena mayor a tres años, con lo que pierden el derecho de cumplirla con libertad condicional.

Los imputados son Adrián Jaén España, sociólogo y profesor universitario; Denis Solís Cruz, docente de secundaria y asociado a la APSE; Mario Villalobos Arias, doctor en matemáticas, profesor y directivo de la Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU); Luz Marita Arce Soto y Luis Diego Retana Solano, ambos estudiantes de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Los cargos han sido categóricamente negados por los imputados así como por la defensa de los cinco, el Comité de apoyo a los Luchadores Sociales y el Colectivo por el Derecho a la Protesta Social.

En la audiencia preliminar que estuvo a cargo del juez Julio Gamboa, cada uno de los imputados negó los cargos, presentó sus pruebas y testigos.

En este juicio el ofendido es la Fuerza Pública pero hay tres policías que son los denunciantes, quienes también presentaron sus testigos y videos.

La decisión del juez penal, Gamboa, se abre un plazo que podría durar hasta dos años antes de que se inicie el juicio.

Marcela Zamora, miembro de ACODEHU y esposa de Villalobos, manifestó que “no nos toma por sorpresa la decisión del Tribunal, pero manteníamos la esperanza de que el sobreseimiento fuera para los seis”.

“La decisión del juez nos ha afectado de tal manera que no sabemos bien cuáles son los sentimientos que prevalecen, sí puedo decir que estamos muy indignados”.

A Villalobos, los agentes policiales los acusaron de tirar piedras y resistirse a ser detenido, cargos que niega rotundamente.

El ahora imputado por desacato a la policía, Mario Villalobos, es un renombrado defensor de los derechos humanos, doctor en matemáticas y director del Centro de Investigación en Matemática Pura y Aplicada de la Universidad de Costa Rica (CIMPA-UCR). Además, es directivo de la Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU) y miembro del Centro de Amigo para la Paz.