Poroshenko admitió que para vencer a las milicias antifascistas en el Donbass se necesita desplegar tropas extranjeras en el este del país. La legislación ucraniana prohíbe que en el territorio del país estén desplegadas tropas foráneas, en particular bases militares extranjeras.

Hasta ahora estipulaba también que cualquier emplazamiento de los militares extranjeros exige autorización especial del presidente. La nueva ley, según Kiev, debe garantizar asegurar la eficaz implementación de los protocolos del Grupo de Contacto.

Kiev lanzó en abril del año pasado una operación militar en Donbass, región que se alzó contra el Golpe de Estado fascista en febrero de 2014, apoyado por Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Anteriormente Poroshenko declaró que tiene derecho a pedir al Consejo de Seguridad de la ONU que envíe a sus pacificadores a Ucrania. Actualmente, en la zona está vigente un alto el fuego que el Grupo de Contacto Trilateral (Rusia, Ucrania y la OSCE), encargada de buscar una solución a la guerra, aprobado el 12 de febrero pasado en Minsk.

Para el analista internacional, Carlos Aznárez, esta medida traerá un mayor conflicto. Aseguró que la ONU, está controlada por los EEUU, y que es probable que se pueda conseguir esto, pero afirmó que es "un error garrafal", porque sería alentar más guerra sobre el territorio. Aznárez, dijo que "una medida de estas características es nada más y nada menos que el intervencionismo occidental, en una zona que evidentemente no le corresponde y que desde hace tiempo están tratando de tener injerencia". Recordó, que este conflicto empezó por la actitud injerencista de la Unión europea y de occidente.