Magistrado Paul Rueda, seguirá otros ocho años en su puesto.

Tras una maratónica sesión, este lunes, una mayoría de legisladores decidió mantener a Rueda en su cargo. El magistrado tuvo el apoyo de 28 diputados contra 23 que su pronunciaron por su destitución.

Para evitar la reelección automática de un magistrado se requiere del voto de 38 legisladores, equivalente a dos tercios del total (57).

Los votos contra la reelección fueron mayoritariamente de los cristianos pentecostales Restauración Nacional (PRN) y Nueva República (PNR), así como del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC).

Los votos a favor de Rueda fueron en su mayoría de los partidos Liberación Nacional (PLN), Acción Ciudadana (PAC), Frente Amplio (FA) e Integración Nacional (PIN).

Los detractores del magistrado Paul Rueda basaron su rechazo a la reelección, diciendo que es inconveniente para la democracia del país que los magistrados sean vitalicios y que es necesario “traer aire fresco” al Poder Judicial.

Los recientes escándalos de corrupción que involucraron a miembros de la Corte Suprema de Justicia constituyen, según ellos, la razón principal para procurar el cambio. Sin embargo, en ningún momento llegaron a establecer una relación entre dichos escándalos (no explicitados) y la conducta de Rueda.

En realidad, esos fueron simples argumentos formales, pues era de dominio público que los sectores más conservadores representados en el Congreso querían “castigar” al magistrado por apoyar el matrimonio homosexual o la reforma al sistema de pensiones del Poder Judicial.

También existe “enojo” de estos sectores con los magistrados constitucionales por haber fallado a favor del plan de reforma fiscal, aprobado este año por la mayoría del Congreso. Un rechazo de la Sala IV era la última carta que se jugaban los partidos contrarios a dicha reforma.

Para el presidente del Poder Judicial, Fernando Cruz,  la reelección de Rueda se convirtió en un tema relacionado con la independencia del Poder Judicial.

Horas antes de la sesión legislativa en la que se tomaría la decisión, Cruz hizo circular una carta en la que llama a los diputados a la reflexión.

“Hay reglas informales en la política que definen temas fundamentales, eso ocurre con la independencia judicial en el quehacer político. Esta autocontención y evaluación cuidadosa en el ejercicio del poder, es lo que está en juego en la decisión sobre la reelección de un juez. Qué importante son las formas, las reglas informales, la visión que tienen los parlamentarios sobre el Poder Judicial que desean”, señaló el magistrado.

“En cada elección y reelección de un juez supremo, el Parlamento construye la independencia de los jueces. Tema delicado que trasciende la polémica planteada en los últimos días”, agregó Cruz, quien hace unos años también fue víctima de un intento de destitución como “castigo” por mantener la independencia en sus fallos.