Introducción

Se trata de un ejercicio en el que se oyen posturas de algunos Estados, se escuchan informes de algunos órganos de Naciones Unidas, pero sin que ello desemboque en la votación de alguna resolución por parte de la Asamblea General.

Esta sesión urgente de la Asamblea General respondió a una solicitud formal realizada por Argelia ante las Naciones Unidas (ver nota en francés). La sesión inició con la participación de los representantes de distintos departamentos de las Naciones Unidas, seguidos por las intervenciones de Palestina, Israel, y de algunos Estados miembros de Naciones Unidas que tomaron la palabra: el debate se extendió por varias horas (se puede consultar –audio y video – en este enlace oficial de Naciones Unidas).

En la exposición realizada durante el debate general, la delegación de Costa Rica afirmó el 6 de agosto en Naciones Unidas que: "Costa Rica reitera su llamado para que finalmente el Consejo de Seguridad, en cumplimiento de las obligaciones que le exige la Carta de las Naciones Unidas, asuma su rol en un conflicto que ha alcanzado límites irrazonables. El conflicto de las últimas semanas en Medio Oriente simplemente plasma la pérdida por el respeto de la vida humana" (ver nota). Hace unos días, y a diferencia de gestos políticos inequívocos de varios Estados latinoamericanos en señal de repudio hacia las acciones de Israel (que tuvimos la oportunidad de analizar - ver artículo publicado en el Centro de Estudios sobre Medio Oriente y África del Norte (CEMOAN) de la Universidad Nacional - UNA), se leyó por parte del Presidente de Costa Rica en estas mismas páginas el Elpais.cr que: “Costa Rica no romperá relaciones ni con el Estado de Israel ni con Palestina” (ver nota del 13/08/2014 de Elpais.cr). La última parte de la frase denota una opción que, salvo error de nuestra parte, a la fecha ningún jefe de Estado había tan siquiera esbozado.

Un saldo escalofriante:

El saldo en muertes de esta operación se ha ido elevando, según los datos de la OCHA de las Naciones Unidas (informes oficiales) de la siguiente manera:

- a unos días antes de dicha reunión en Nueva York (3/08/2014) (ver informe de la OCHA), era de 3 muertes de civiles israelíes, 63 muertes de soldados israelíes y a 1525 víctimas mortales palestinas;

- en la víspera de dicha reunión el día 5/08/2014 (ver informe), se elevó a: 3 muertes de civiles israelíes, 64 muertes de soldados israelíes y a 1814 víctimas mortales palestinas;

- al día siguiente de esta reunión, el 7/08/2014, (ver informe disponible aquí): a 3 muertes de civiles israelíes, 63 muertes de soldados israelíes y a 1869 víctimas mortales palestinas;

- al 10/08/2014: a idéntico saldo de muertes de israelíes antes mencionado y a 1948 víctimas mortales (ver informe de la OCHA al 10/08/2014);

-al 13/08/2014: a idéntico saldo de muertes de israelíes antes mencionado y a 1965 víctimas mortales palestinas (ver informe de la OCHA del 13/08/2014;

- al 15/08/2014, a: idéntico saldo de muertes de israelíes antes mencionado y a 1975 víctimas mortales palestinas (ver informe de la OCHA al 15/08/2014), de las cuales 459 niños;

- al 20/08/2014, a idéntico saldo de muertes de israelíes y a 1999 víctimas mortales palestinas (ver informe de la OCHA al 20/08/2014), de las cuales 467 son niños.

- al 22/08/2014, a idéntico saldo de muertes de israelíes antes mencionado y a 2042 víctimas mortales palestinas (ver informe de la OCHA al 22/08/2014), de las cuales 478 niños.

- al 25/08/2014, a idéntico saldo de muertes de israelíes antes mencionado y a 2076 víctimas mortales palestinas (ver informe de la OCHA al 25/08/2014), de las cuales 491 niños.

El precedente reciente de diciembre del 2008

En el mes de noviembre del 2009, con relación a la operación militar denominada "Plomo Fundido" realizada en diciembre del 2008 en Gaza (con un saldo de 14 víctimas israelíes y más de 1400 víctimas palestinas), y luego de la presentación del informe Goldstone (versión en español disponible en la letra S (Spanish) - a la derecha - en este enlace oficial de Naciones Unidas), la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la resolución 64/10 titulada: "Seguimiento del informe de la Misión de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Conflicto de Gaza" (ver texto reproducido al final en esta nota publicada en Cambiopolítico). Como lo indicábamos en esta última nota, en aquella oportunidad América Latina, y en particular Centroamérica, se dividió por completo en las cuatro categorías (a saber: voto a favor, en contra, abstención y “No Show”), ya que el texto fue adoptado por:

- 114 votos a favor, entre los cuáles se cuenta por parte de América Latina Argentina, Belice, Brasil, Bolivia, Chile, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, República Dominicana, y Venezuela

- 18 en contra (Alemania, Australia, Canadá, Eslovaquia, Estados Unidos, Hungría, Islas Marshall, Israel, Italia, Macedonia (República de la Ex Yugoslavia), Micronesia, Nauru, Países Bajos, Palau, Panamá, Polonia, República Checa y Ucrania),

- 44 abstenciones, entre las que se cuenta por parte de América Latina a Colombia, Costa Rica y Uruguay), y;

- 16 "No Shows", en los que aparece por parte de América Latina, Honduras.

Se puede consultar nuevamente aquí el detalle del registro de voto oficial de Naciones Unidas de noviembre del 2009, que permite dar una idea de las estrategias desplegadas por los opositores a la adopción del texto y la de sus promotores, así como apreciar los aliados más leales a Israel y a Estados Unidos en América Latina (Panamá) y en Europa (Alemania, Eslovaquia, Hungría, Italia, Países Bajos, República Checa y Ucrania) al votar en contra de esta resolución. A este respecto cabe recordar que en el 2011 el entonces Presidente Martinelli de Panama había sido decorado por el American Jewish Congress (AJC) como “Light unto The Nations” (ver nota de prensa), en razón, según refiere la agencia noticiosa Reuters de que: “Martinelli, after his election in 2009, fulfilled a campaign promise to review Panama’s voting record on the Arab-Israeli conflict in the UN and other international forums“. Un interesante ejercicio espera a Panamá, y a todos los demás Estados miembros de Naciones Unidas, de cara a la próxima Asamblea General de Naciones Unidas a iniciarse en septiembre del 2014, el cual arrojará probablemente resultados un tanto diferentes, de procederse al voto de una resolución sobre lo ocurrido en Gaza desde el 8 de julio del 2014.

La investigación solicitada por el CDH en julio del 2014

A raíz de la resolución del Consejo de Derechos Humanos que se adoptó el 23 de julio del 2014, y que tuvimos la oportunidad de analizar (ver breve análisis editado en Tribuglobal el 28/07/2014), el pasado 11 de agosto se anunció que la Misión de investigación de Naciones Unidas sobre lo ocurrido en la franja de Gaza desde inicios de julio del 2014 será conformada por los juristas William Schabas (Canadá), Amal Alamuddin (Libano/Reino Unido) y Doudou Dienne (Senegal) (ver nota oficial de News Center de Naciones Unidas). Se trata de una noticia pocamente difundida por las agencias de prensa internacionales, que puede explicar, al menos en parte, que pasara completamente desapercibida en los medios de prensa.

Lo que en cambio sí fue ampliamente difundido en las agencias noticiosas del mundo fue la reacción, unos días después, de Israel a esta decisión de Naciones Unidas (ver cable de la agencia EFE por ejemplo reproducido en El Universal del 13/08/2014 por ejemplo). En la prensa de Israel, leemos que a las pocas horas del anuncio de Naciones Unidas, la diplomacia israelí indicó que los integrantes de esta Comisión no podían ser considerados como expertos imparciales, en particular el profesor de derecho internacional canadiense William Schabas y que: “The report has already been written and the only question is who signs it” (ver nota del JerusalemPost). Se lee en una nota de Haaretz del mismo 11/08/2014 que Israel pidió ayuda a sus aliados a la hora de definir la conformación de dicha comisión de investigación: “Senior officials in the Foreign Ministry in Jerusalem said that for the two weeks following UNHRC’s decision to establish the commission, Israel has attempted to influence its composition. Israel asked the United States, Australia, Germany, Britain and other allies to help make the commission more balanced. According to senior ministry officials, Israel made clear that if the commission is balanced, Israel would not completely boycott it, and would be prepared to hold a dialogue with it and convey information relevant to the probe. However, the Israeli efforts failed and the composition of the commission leans significantly toward the Palestinians”.

Esta investigación constituye para Naciones Unidas (y para las víctimas caídas en Gaza) el primer paso necesario para interesar algunos capítulos del derecho internacional público que Israel ignora abiertamente desde varios años, contando para ello con el manto protector de Estados Unidos: uno de esos capítulos es el del derecho penal internacional.

Israel y el derecho penal internacional: en procura de su no aplicación en Gaza

La reunión celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York el pasado 6 de agosto del 2014 coincidió con la visita del Primer Ministro de Israel a congresistas de Estados Unidos en aras de solicitarles ayuda para frenar investigaciones por posibles crímenes de guerra de sus militares: referimos al lector a la nota de Itongadol y a la nota del JerusalemPost del 07/08/2014 titulada "'Help Israel avoid war crimes charges,' Netanyahu urges US lawmakers". Como tuvimos la oportunidad de indicarlo en una reciente nota sobre las reacciones de algunos Estados de América Latina a lo ocurrido en la franja de Gaza (ver artículo precitado publicado por el CEMOAN de la UNA) el derecho penal internacional pareciera convertirse en un ámbito especialmente temido por parte de las autoridades de Israel. La lectura – y relectura - del artículo 8 del Estatuto de Roma, instrumento internacional que establece la creación de la Corte Penal Internacional (“CPI” o “ICC” por sus siglas en inglés) es altamente recomendable: la noción de “crimen de guerra” (ver texto) tal como ahí definida por parte de la comunidad internacional en 1998 en Roma permite entender con mayor mucha mayor precisión los temores de Israel. Las gestiones de este último ante los Estados Unidos para limitar el alcance de las reglas que aplican en la materia parecieran ser una constante, independientemente de quién se hospede en la Casa Blanca

Un cable de la Embajada de Estados Unidos en Tel Aviv del 23/02/2010 (ver texto completo) dado a conocer por Wikileaks en el 2011 ya indicaba el gran temor de Israel que generaba en aquel año a su diplomacia la Corte PenaI Internacional (CPI), en estos términos: “Libman noted that the ICC was the most dangerous issue for Israel and wondered whether the U.S. could simply state publicly its position that the ICC has no jurisdiction over Israel regarding the Gaza operation”.

Un cable anterior de mayo del 2009 revelado por Wikileaks pone en conocimiento público las gestiones hechas directamente por la misma Secretaría de Estado de Estados Unidos con el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon con relación a las investigaciones realizadas por las Naciones Unidas relativas a la operación en Gaza de diciembre del 2008. En el cable se deja entrever la profunda preocupación de Estados Unidos a la hora que el Secretario General de Naciones Unidas remita un informe a los demás miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Leemos en este cable diplomático (texto completo) que: “Ambassador Rice spoke with the Secretary-General two additional times. In the second conversation, she underscored the importance of having a strong cover letter that made clear that no further action was needed and would close out this issue. Secretary-General Ban called her after the letter had been finalized to report that he believed they had arrived at a satisfactory cover letter. Rice thanked the Secretary-General for his exceptional efforts on such a sensitive issue”. En una parte del mismo cable se informa además de gestiones del Secretario General un tanto soprendentes para el máximo representante de Naciones Unidas, el cual se mostró particularmente atento a los temores de Israel: “(C) Ambassador Rice urged the Secretary-General to make clear in his cover letter when he transmits the summary to the Security Council that those recommendations exceeded the scope of the terms of reference and no further action is needed. The Secretary-General said his staff was working with an Israeli delegation on the text of the cover letter. Ambassador Rice asked the Secretary-General to be back in touch with her before the letter and summary are released to the Council”.

La debilidad de algunos de los argumentos israelíes

La desproporción de la respuesta militar usada por Israel para contestar al lanzamiento de cohetes por parte de las milicias de Hamas ha sido condenada por muchos actores de la sociedad internacional. El principio de proporcionalidad anima gran parte de las reglas jurídicas internacionales, incluyendo el derecho a defenderse como Estado. El no discriminar objetivos militares de objetivos civiles constituye una clara violación a otra regla (bastante elemental) que anima esta vez otro capítulo muy antiguo como es el del derecho internacional humanitario aplicable en conflictos armados, sean estos internacionales o no internacionales, y que Israel pretende desconocer. En una nota de la ONG Human Rights Watch de mayo del 2014, se indica además que el argumento usado por Israel según el cual el recurso a la CPI por parte de las autoridades de Palestina comprometería seriamente las negociaciones de paz es de una solidez muy relativa: “The argument that Palestine should forego the ICC because it would harm peace talks rings hollow when 20 years of talks have brought neither peace nor justice to victims of war crimes,” said Joe Stork, deputy Middle East director at Human Rights Watch. “People who want to end the lack of accountability in Palestine and deter future abuse should urge President Abbas to seek access to the ICC.” Hace unos días, el El Pais (España) publicó un artículo explicando algunos aspectos a tomar en cuenta cuando se habla de Gaza y de la CPI elaborado por la ONG Amnistía Internacional (ver nota).

Finalmente, nos parece de interés indicar que en un reciente reportaje de The Guardian de la semana pasada, el periodista de este medio británico (usualmente bien informado) refiere a presiones de muy diversa índole ejercidas desde hace varios años sobre la oficina de la misma fiscalía de la Corte Penal Internacional en aras de dificultar la posibilidad para este tribunal internacional de ejercer su plena jurisdicción con relación a la situación en Gaza (ver nota).: el precitado artículo concluye esta vez indicando “Among the biggest contributors to the ICC budget are the UK and France, which have both sought to persuade the Palestinians to forego a war crimes investigation”.

Conclusión

No cabe duda que el elevado saldo de víctimas mortales palestinas registrado en estas últimas semanas (al que hay que añadir el de miles de personas heridas que yacen en situación sumamente crítica en hospitales, refugios y escuelas parcialmente destruidos, con escaza atención médica y limitado acceso a agua y a electricidad) ha provocado reacciones muy diversas en el seno de la comunidad internacional. Por parte de varios especialistas del derecho internacional, no hay ninguna duda con respecto a la plena aplicación del derecho internacional humanitario a los actos perpetrados en la franja de Gaza: en una carta colectiva (ver texto completo) circulada cuando el saldo de se situaba a unas 800 víctimas mortales palestinas, estos especialistas, muchos de ellos de renombre, indicaban de manera vehemente que: “Los ataques indiscriminados y desproporcionados, la focalización de los objetivos que no proporcionan ninguna ventaja militar efectiva, y el ataque intencionado sobre civiles y viviendas de civiles han sido rasgos persistentes de la antigua política de Israel de castigar a toda la población de la Franja de Gaza, que, desde hace más de siete años, ha sido en la práctica prisionero del cierre impuesto por Israel. Tal régimen equivale a una forma de castigo colectivo, que vulnera la prohibición incondicional establecida en el artículo 33 de la Cuarta Convención de Ginebra y ha sido condenado internacionalmente por su ilegalidad. Sin embargo, lejos de una oposición efectiva de los actores internacionales, la política ilegal de Israel del cierre absoluto impuesto a la Franja de Gaza ha continuado sin descanso, bajo la mirada cómplice de la comunidad internacional de los Estados”. A la hora de redactar esta breve nota (25 de agosto del 2014), el saldo mortal superó las 2000 víctimas palestinas en Gaza, y la precitada “mirada cómplice de la comunidad internacional de los Estados” se mantiene.

La Asamblea General de Naciones Unidas a iniciarse dentro de pocas semanas en Nueva York constituye una interesante oportunidad para que cada Estado tome la palabra ante el mundo y exprese a su manera si quiere seguir o no siendo parte de esta aterradora complicidad.

Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, UCR.
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