Ya la UNA es pionera en el respeto a las poblaciones históricamente discriminadas al declararse en el 2011 como una institución “libre de toda forma de discriminación”. Con la resolución suscrita por el rector Alberto Salom Echeverría, se traducen las políticas para la igualdad y equidad de género en acciones concretas, que contribuyen a la inclusión real de la población “trans”, mediante la validación del instrumento legal “Conocido Como (C.C)", señala un comunicado oficial.

La medida faculta al Departamento de Registro, entre otros, para  “valorar la posibilidad de que se establezcan formularios o diseños de diplomas que permitan resaltar el “conocido como” en relación con el nombre de pila”.

Para Tomás, estudiante de la UNA quien nació como Doris Campos Azofeifa y desde su infancia se identificó con el género masculino, la resolución de la Rectoría representa un avance hacia la inclusión y respeto a la identidad de la población transexual y transgénero, que no solo facilita los procesos de enseñanza-aprendizaje, sino que contribuye a la integración de la población estudiantil.

Resaltó que a partir de ahora terminará la exposición que enfrentaban las personas trans de la comunidad estudiantil cada vez que tenían que explicar a docentes y funcionarios de instancias de servicio como las bibliotecas, entre otras, por qué su apariencia física no correspondía con el nombre que aparecía en la documentación oficial de la UNA e incluso en el Aula Virtual.

“Era un tema de exposición, ya que uno se podía enfrentar con funcionarios que no entendieran la temática trans”, resaltó.

La resolución no solo acuerda “establecer y respetar el nombre de la persona en la documentación de la Universidad mediante la validación del “Conocido como”, sino que  solicita a la comunidad universitaria “brindar respeto y apoyo a las personas transgénero y transexuales estudiantes, administrativas y académicas, atendiendo a la identidad de género y al nombre elegido por estas”.

También ordena fomentar procesos de sensibilización sobre diversidad sexual al personal docente y administrativo, así como al sector estudiantil de la UNA, a la vez que insta a buscar rutas y mecanismos que favorezcan la inclusión y mayor ingreso de personas trans tanto a la comunidad estudiantil como a puestos laborales en la Institución.

Con el fin de favorecer los procesos de inclusión , integración, sensibilización y educación sobre la temática “trans”, la Rectoría resuelve coordinar con las organizaciones SiwoAlar Hombres Trans Costa Rica y Transvida.

Precisamente, como integrante de estas organizaciones de la sociedad civil, el estudiante de las carreras de Género y Desarrollo y de Psicología, Tomás Campos, ha dado la lucha por impulsar este nuevo avance en la inclusión de la población trans en la UNA, con el respaldo de las académicas Carmen Ulate y Zaira Carvajal, del Instituto de Estudios de la Mujer (IEM) de la Universidad.

Ulate, quien además coordina la Política para la Igualdad y Equidad de Género de la UNA, destacó que la resolución de la Rectoría representa un avance hacia la inclusión social y respeto de los Derechos Humanos de las  personas históricamente discriminadas por su diversidad sexual, la cual además es coherente con la normativa institucional y con el mandato Constitucional de igualdad ante la ley y no discriminación.