La coalición opositora para las elecciones de 2014 podría articularse sobre la base de lo que hoy es la Alianza por Costa Rica, pero no todos los partidos que están en ese bloque tendrían necesariamente que estar en la coalición. Lo que sí es indispensable es que estén la mayoría de las organizaciones y movimientos sociales, que representan una gran fuerza de cambio.

Ese es el escenario que visualiza Luis Guillermo Solís para el próximo proceso electoral, en una entrevista con Informa-tico.com.

Politólogo, académico y dirigente político de larga trayectoria, Solís ha puesto sobre el tapete la posibilidad de ser el candidato presidencial del Partido Acción Ciudadana (PAC) para el 2014 y ha estado trabajando en esa línea.

La decisión del líder fundador del PAC, Ottón Solís, de no presentarse como candidato por cuarta vez para las próximas elecciones, obliga al PAC a buscar un recambio de liderazgos y eso debe expresarse también en el terreno electoral, expresó L.G. Solís.

El conocido político considera que la tarea fundamental para un eventual gobierno de la oposición es crear los mecanismos necesarios para que Costa Rica vuelva a ser el país de oportunidades para todos que llegó a ser en la segunda mitad del siglo XX.

La siguiente es la entrevista completa:

 

¿Cómo ve usted la Alianza por Costa Rica y la posibilidad de que ese bloque de oposición dispute el poder en las próximas elecciones?

Se ven perspectivas buenas, aunque yo prefiero hablar de convergencias más que de alianzas o coaliciones. Yo creo que de cara al 2014, el país va a requerir diálogos de tipo electoral con los partidos pero también con las organizaciones y movimientos sociales que, valga decir, son más grandes que los partidos mismos.

La Alianza por Costa Rica, que es la primera expresión de ese proceso aunque no la última, creo que está bien, está siendo sabiamente administrada por el presidente de la Asamblea Legislativa, Juan Carlos Mendoza, y los jefes de fracción de los partidos que la conforman. Me parece que han logrado desentrabar mucho el trabajo del directorio, y que han logrado importantes avances como resultado de ese proceso. Pero estoy claro que esa alianza no va a ser la de 2014 ni tiene por qué convertirse necesariamente en su modelo.

Esa alianza tiene que ser más amplia y tiene que construirse no sobre mínimos denominadores, sino sobre una visión de país. Y en esa lógica todavía queda mucho por hacer. El gran desafío es lograr un nivel de convergencia ideológica sobre la base de un conjunto de similitudes, pero también debemos entender las diferencias y respetarlas, lo cual es también un asunto de madurez.

Tal vez la alianza por Costa Rica no llegue entera al 2014, pero no creo que haya que resolver eso a priori. Lo que no puedo apoyar es esa idea de poner tantas trabas a la alianza a partir de las diferencias que puedan separar a los partidos. Yo siento que hay que construir confianzas y entendimientos mutuos como el que se hizo en la Asamblea Legislativa o como el que se hizo en las municipalidades, donde también hay alianzas de la oposición.

 

La decisión del PAC de llegar a un acuerdo con el gobierno en el tema fiscal, ha provocado críticas dentro de la Alianza. ¿Cree usted que haya razón en esas críticas?

No, creo que es una opción legítima de un partido como el PAC, que además es el partido mayoritario de la oposición, el sentarse a discutir con el gobierno sobre ese y otros temas. Lo normal en un régimen democrático es que eso ocurra. Yo no sé por qué en Costa Rica nos estamos extrañando tanto de que se converse y se acuerde

Ahora, creo que hay que cuidar las formas  y las formas no fueron cuidadas, Me parece que parte de la lecciones que deja esta experiencia es que las formas en política son fundamentales, especialmente si queremos construir confianzas y avanzar en un proceso de concertación y convergencia de mejor calidad.

Tampoco creo que esto haya sido una hecatombe y así lo ha entendido con madurez la Alianza por Costa Rica y también lo ha asumido con inteligencia el PAC.

Ahora, por el fondo,  hay un criterio generalizado de que, si se cumplen los 17 puntos que ha propuesto el PAC al plan fiscal, se le habrá dado un horizonte de gobernabilidad tributaria a este país como pocas veces en la historia reciente.

Es decir, si realmente se lograra articular una propuesta tributaria progresiva y esa propuesta es acompañada por un esfuerzo de racionalización y depuración del gasto, estaríamos ante un escenario muy deseable.

 

Se ha empezado a adelantar candidaturas en el PAC  y por supuesto surge la pregunta de si Luis Guillermo Solís va a aspirar seriamente a la candidatura

Yo dije en su momento que no descartaba esa posibilidad y he estado trabajando en ese sentido. Dialogando con las dirigencias, haciendo visitas territoriales, conociendo mejor las propuestas, acompañando el congreso ciudadano.  Y me parece que el trabajo que se está haciendo va bien, pero también lo que he señalado es que hay un tiempo para cada cosa bajo el sol y que este no es tiempo para lucha de tendencias.

Evidentemente, le doy la bienvenida a todas las aspiraciones que quieran entrar en este proceso, porque habiendo decidido Ottón Solís, como lo ha dicho de manera permanente, que no va a aspirar por cuarta vez a la presidencia, el PAC necesita buscar el recambio en el liderazgo  y la única manera de recambiar liderazgos es que esto se expresen y se manifiesten y participen en diferentes espacios, uno de los cuales es la lucha de tendencias.

Sin embargo, me parece que es muy oportuno que se empiecen a expresar esas aspiraciones, una de las cuales es la mía.

 

¿El retiro de Ottón Solís, hace prever una lucha interna muy fuerte?

 Yo esperaría que no haya mucha lucha, sino mucho debate y discusión fraternal entre los distintos grupos. He visto 7 u 8 procesos internos en los últimos 30 años de mi vida y ninguno de ellos ha sido fraternal, en el sentido de que al final siempre quedan muchas heridas por restañar. Yo preferiría que eso no ocurra en el PAC y que eso no necesariamente vaya en demérito de la intensidad del debate y la reflexión interna.

 

¿Iría el PAC a una convención abierta?

Favorezco una convención abierta,  no tengo ningún problema con ese concepto, pero tampoco la sacralizo porque no creo que eso tampoco tenga las virtudes que muchas veces se le atribuyen. Al contrario, producen ese tipo de conflictos y heridas y, además, vuelven muy vulnerables a los precandidatos a los intereses económicos porque son caros y no existe apoyo del Estado para financiarse.

Sin embargo, si se elige una convención abierta, espero que se dé en un marco adecuado de respeto y regulado hasta donde se pueda por el partido, para que no sea una simple expresión de libertades individuales. Me parece que debería haber una conducción adecuada del partido para garantizar que sea un proceso que construye y no que divida.

 

¿Qué es lo que visualiza como las tareas más urgentes de un eventual gobierno suyo?

Quitémosle “un eventual gobierno suyo”, porque ese es un dato menor en el sentido de que yo creo que independientemente de quién sea quien presida ese gobierno hay tareas que son impostergables.

Creo que la mayor obligación es revertir la desigualdad. El modelo de desarrollo de Costa Rica tuvo como piedra fundamental un sistema de bienestar garantizado por la institucionalidad democrática y en buena medida articulado por el Estado, que permitió que la sociedad costarricense fuera medianamente igualitaria. Es decir, en el sentido de que tuviéramos acceso a oportunidades parecidas, al menos en los servicios públicos, salud, educación y crédito, principalmente. El modelo cambió y cambió para mal porque rompió esa ecuación de equidad, de acceso a las oportunidades.

Entonces la prioridad es buscar mecanismos que le devuelven elasticidad a la estructura social costarricense y capacidad de ascenso social, de movilización social ascendente a los grupos que han sido más golpeados.

Para que eso sea posible, hay que hacer tres cosas que me parecen básicas: 1) invertir más y mejor en educación, que es el tema fundamental porque es el trampolín social por excelencia;

2)  garantizar la universalidad y solidaridad en la prestación de servicios de salud. Eso requiere de un trabajo que tiene que arrancar ya pero la crisis de la Caja no se resuelve en el corto plazo, requerirá un esfuerzo muy grande en la próxima administración, y

3)  lo más importante desde el punto de vista de la reactivación económica es generarle condiciones adecuadas a los pequeños y medianos productor que son los que han sostenido y siguen sosteniendo a la mayor parte de los países capitalistas, los cuales no se sostienen solo con inversión extranjera ni sólo con exportaciones.

M e parece que desde ese punto de vista, nosotros hemos abandonado totalmente a los productores. Hay que devolverle a los costarricenses que producen capacidad para seguirlo haciendo. Eso tiene un montón de beneficios.

El otro gran tema, que es el de la inseguridad que agobia a las personas, hay que ver el problema integralmente, no únicamente como un fenómeno que se resuelve con mano dura, como algunos están proclamando otra vez con cara al 2014, sino con una estrategia inteligente que tiene tres bases: la atención de las necesidades de la juventud, el mejoramiento de las tareas de la policía y la coordinación internacional en la lucha contra el crimen organizado.