El actual texto titulado como la “ley para la modernización de la oficina nacional de semillas” expediente N#21087, conocido como Ley de Semillas, es un nuevo intento del sector agro-corporativo y sus socios del Estado que busca criminalizar el comercio de semillas criolla, local y tradicional, señalaron las organizaciones ambientalistas que alertaron sobre los riesgos que conlleva esta iniciativa.

En nuestro país -según la OCDE- cerca del 90% de las semillas que utilizamos en Costa Rica no están sujetas a mecanismos de certificación, o sea que la gran mayoría semillas son variedades locales, nativas y criollas, que requieren de un esfuerzo nacional para protegerlas, contrario a lo que proponen las corporaciones que impulsan la privatización.

Según la Oficina Nacional de Semillas en nuestro país, el negocio de importación de simientes o semillas reporta transacciones de hasta USD$ 36 millones anuales lo que podría representar un negocio potencial de 400 millones de dólares al año para las transnacionales como Bayer, Corteva, ChemChina y Limagrain que hoy controlan más del 50 por ciento de las semillas del mundo.

Este proyecto de semillas viene a fortalecer ese monopolio de las semillas y por ende el control de los alimentos del mundo.

Por otra parte, esta iniciativa de ley no fue consultada debidamente a los pueblos indígenas a pesar del derecho que les asiste con el Convenio 169 de la OIT. Además, tiene implicaciones para la agricultura campesina, así como para el cumplimiento de tratados internacionales.

“Este proyecto convertiría en ilegales las condiciones actuales de comercialización de semillas criollas al imponer parámetros y características de semillas comerciales (art. 29). También, crea hasta una ´policía´ de las semillas si en plena crisis fiscal y recortes a todo el empleo público, estos “inspectores oficiales” tendrán “fe pública y en el ejercicio de sus funciones tendrán acceso a cualquier propiedad pública relacionada con este campo,” (art. 15 y 16).

Para cerrar el círculo de represión en contra de nuestros labriegos sencillos imponen multas por comercializar semillas de hasta 5 salarios base, aproximadamente 2.3 millones de colones (Art. 39 y 40), advirtió el Movimiento de lucha por las semillas, de nuestro país.

+Informes:

José Oviedo, Te: 8721 4616, Unión Nacional de Productores Agropecuarios Costarricenses (UNAG)

Mariana Porras, Te: 8302 2360, Red de coordinación en Biodiversidad y Coecoceiba Amigos de la Tierra