El recuento oficial de los daños es todavía muy parcial, señaló el presidente Luis Guillermo Solís, al confirmar la muerte de nueve personas y la existencia de desaparecidos, sin dar una cifras debido a que los cuerpos de socorro no habían podido entrar a las poblaciones más afectadas que permanecían incomunicadas a media mañana de este viernes.

Si embargo, diversas fuentes hablan de una suma de entre 20 y 25 desaparecidos en diferente localidades.

"La cifra de pesonas fallecidas (en Costa Rica) es de nueve, hemos levantado ocho cuerpos, solo nos queda uno pendiente", dijo el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Walter Espinoza, en conferencia de prensa con el presidente Luis Guillermo Solís y otros altos funcionarios costarricenses.

Espinoza precisó que cinco personas fallecieron en el poblado fronterizo de Upala y otros cuatro en Bagaces.

El presidente Solís dijo por su parte que "se decretará un duelo nacional de tres días a partir del lunes, cuando se haya completado las labores de búsqueda y rescate".

Explicó que las cifras de víctimas y desaparecidos van a estar fluctuando “por lo que no es posible tener un dato exacto por el momento”. Algunas personas se desplazaron por sus propios medios hacia lugares altos, señaló.

El presidente anunció la llegada de helicópteros desde Panamá y el ofrecimiento de ayuda por parte del gobierno de Honduras para ayudar en las labores de rescate y atención a poblaciones aisladas a las que no es posible el ingreso por tierra, tanto en la zona sur del país, limítrofe con Panamá, como en el norte y Guanacaste que permanecen en alerta roja.

Solís destacó "las demostraciones de esfuerzo y de cariño del pueblo de Costa Rica", así como "la coordinación y la eficiencia" que han mostrado las instituciones nacionales frente a la emergencia climática.

“A los lugares que permanecen en alerta roja no puede ingresar nadie más que los miembros de los cuerpos de socorro, fuerza pública y de gobierno”. Vamos a ser muy severos con quienes desacaten las órdenes del gobierno en esta emergencia nacional, advirtió.

Los daños son cuantiosos en la infraestructura vial, redes eléctricas y de agua potable, viviendas y otras edificaciones así como los daños causados a la producción que tampoco no han sido estimados.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Luis Guillermo Fonseca, que lleva la estadística oficial sobre víctimas, precisó que dos personas murieron en Bagaces y dos en pueblos fronterizos con Nicaragua.

Sin embargo, vecinos de Bijagua de Bagaces, aseguran que las víctimas mortales en su pueblo, son los cuatro miembros de una misma familia.

Upala que quedó devastado por el huracán, sufrió precipitaciones que superaron en seis horas el promedio de un mes de noviembre normal, según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN).

Otto ingresó a territorio centroamericano por la reserva forestal Indio Maíz, en Nicaragua, con vientos de 176 km por hora y se desvió del recorrido para ingresar a Costa Rica con vientos de 100 km por hora.

Desesperación y dolor

Los mensajes telefónicos de personas en el momento en que vivían la tragedia reflejaban la desesperación, el dolor y la impotencia. Los pedidos de auxilio eran desgarradores y frustrantes para quienes a través de los chats recibían los mensajes, sin poder ayudarlos.

Entre sollozos una señora grabó: “en Bijagua se salió la quebrada, una cabeza de agua pasó por detrás de la casa de mi mamá y se llevó a una señora y a un chiquito que eran vecinos, que estaban detrás de la casa, se llevó varias casas, la de mi hermano la despedazó toda, ha sido muy triste. Fue una cabeza de agua la que pasó y se llevó todo.”