Para el secretario general de Naciones Unidas António Guterres, "la violencia sexual contra las mujeres y las niñas tiene sus raíces en siglos de dominación masculina. No olvidemos que las desigualdades de género que alimentan la cultura de la violación son esencialmente una cuestión de desequilibrio de poder" señaló.

En su declaración para el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, resaltó la urgencia de poner fin a la violación porque, dijo, “supone un costo intolerable para la sociedad”.

“Si me concedieran un deseo, bien podría ser erradicar totalmente las violaciones. Sería como ver desaparecer una importante arma de guerra de todos los conflictos, sería lograr que las niñas y las mujeres no tengan que calcular el riesgo diario en espacios públicos y privados, sería eliminar una afirmación violenta del poder, sería en definitiva un cambio para la sociedad.”

Agregó que “la violación no es un breve acto aislado. Daña el cuerpo y reverbera en la memoria. Puede tener consecuencias no deseadas que cambian la vida para siempre, como un embarazo o el contagio de una enfermedad. Sus devastadores efectos permanecen durante mucho tiempo y afectan a otras personas: familiares, amistades, parejas y colegas.”

Hizo hincapié en que “en la inmensa mayoría de los países, el principal riesgo de violencia sexual para las adolescentes procede de su pareja o expareja, ya sean novios, compañeros sentimentales o maridos. Como sabemos por la labor que realizamos sobre otras formas de violencia, el hogar no es un lugar seguro para millones de mujeres y niñas”, lamentó.

El hecho de que “la mayoría de los casos no se denuncia y los agresores quedan impunes es una realidad casi universal. Las razones para no denunciar son muchas, el temor a que las culpen, volver a ser víctima de violación por su victimario y lidiar con un injustificado sentimiento de vergüenza. “

Por estas razones es urgente “dar un paso positivo para aumentar la rendición de cuentas y es que se logre que la violación sea ilegal en todo el mundo”, dijo y agregó que “al establecer la violación como un delito” y mejorar los mecanismos legales para que los agresores rindan cuentas.

Para progresar, señaló, “también hay derribar barreras institucionales y estructurales, los sistemas patriarcales y los estereotipos negativos sobre el género que perviven en los estamentos judiciales, policiales y de seguridad, al igual que en otras instituciones.”

“Quienes usan la violación como un arma conocen su demoledora fuerza para traumatizar y saben cómo aplasta la voz y la voluntad. Es un costo intolerable para la sociedad. Ninguna otra generación debe verse obligada a luchar con el legado de la violencia sexual.”

(VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=aSY7e2N7O_M)

Las formas en que se manifiesta la violencia son de forma física, sexual y psicológica:

- Violencia por un compañero sentimental (violencia física, maltrato psicológico, violación conyugal, femicidio);

- Violencia sexual y acoso (violación, actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, matrimonio forzado, acecho, acoso callejero, acoso cibernético);

- Trata de seres humanos (esclavitud, explotación sexual); - Mutilación genital, - Matrimonio infantil.

Para mayor precisión, la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer emitida por la Asamblea General de la ONU en 1993, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.”

Los efectos psicológicos adversos de la violencia contra las mujeres y niñas, al igual que las consecuencias negativas para su salud sexual y reproductiva, afectan a las mujeres en toda etapa de sus vidas. Por ejemplo, las desventajas tempranas en materia de educación no solo constituyen el obstáculo principal para alcanzar la escolarización universal y hace cumplir el derecho a la educación de las niñas, luego también le restringe el acceso a la educación superior a la mujer y limita sus oportunidades de empleo.

Aunque todas las mujeres, en todas partes del mundo, pueden sufrir violencia de género, algunas mujeres y niñas son particularmente vulnerables, ejemplo de ellas son las niñas y las mujeres más mayores, las mujeres que se identifican como lesbianas, bisexuales, transgénero o intersex, las migrantes y refugiadas, las de pueblos indígenas o minorías étnicas, o mujeres y niñas que viven con el VIH y discapacidades, y aquellas en crisis humanitarias.

La violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar igualdad, desarrollo, paz, al igual que el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas. Lo que es más, la promesa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de no dejar que nadie se quede atrás, no podrá cumplirse sin primero poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.

Pinta el mundo de naranja contra la violación

Todavía sigue existiendo la impunidad generalizada a nivel mundial en la violencia sexual y la violación de las mujeres y niñas, de ahí que el tema de este Día Internacional 2019 sea "Pinta el mundo de naranja: Generación Igualdad se opone a la violación".

Como ha sucedido en ediciones anteriores, esta jornada de lucha del 25 de noviembre marcará el lanzamiento de la Campaña Únete, que contará con 16 días de activismo que concluirán el 10 de diciembre de 2019, coincidiendo con el Día Internacional de los Derechos Humanos.

La campaña ÚNETE es un movimiento que se inició años atrás por el Secretario General de las Naciones Unidas para poner fin a la violencia contra las mujeres y que, al igual que el tema de este año, enfocará sus esfuerzos y actividades en la lucha contra la violación.

¡Únete a la campaña! ¡Puedes participar en persona o en las redes sociales utilizando nuestro material oficial en español!