“Para la Defensoría es de suma importancia que el Estado visualice este  fenómeno de violencia desde esta perspectiva para encaminar acciones conjuntas, entre instituciones y sociedad, que garanticen el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos de las mujeres”, expresó la defensora Catalina Crespo en un comunicado.

La violencia contra las mujeres no solo se manifiesta en el entorno familiar, por parte de sus parejas, sino en los centros de estudio, en los espacios laborales, en la calle y en la prestación de los servicios de salud. Esto demuestra que el problema ha trascendido del ámbito privado al público y que son necesarias acciones tanto del Estado como de la sociedad para afrontar esta problemática, agregó.

Crespo llamó la atención sobre los datos que reflejan la magnitud del fenómeno. Entre el 1° de enero de 2010 y el 31 de diciembre de 2018, se presentaron 433.483 solicitudes de medidas de protección por violencia doméstica ante la vía judicial (132 por día), según el Observatorio de Género del Poder Judicial.

El mismo organismo registra delitos de violencia contra la mujer entre 2014 y 2018  y se cuentan 26 femicidios el año anterior y 11 en lo que va de este año.

“Ante esta realidad, para la Defensoría son impostergables respuestas institucionales ágiles y efectivas; así como la solidaridad social hacia los casos de violencia de género por parte de las personas que viven alrededor de las víctimas, principalmente vecinos y amigos, que ven el tema como un asunto privado”, señaló la institución.

“A pesar de que Costa Rica cuenta con legislación para proteger a las mujeres, la Defensoría se muestra preocupada por la prevalencia de la violencia de género y está convencida de que el combate a este fenómeno involucra a toda la sociedad. Debemos comprometernos a la posibilidad de que las mujeres vivan libres de miedo”, concluyó Crespo.