La cola de la desesperación. La foto fue tomada el 31 de enero anterior, por UNRWA, la agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos.
La cola de la desesperación. La foto fue tomada el 31 de enero anterior, por UNRWA, la agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos.

Es la cola de la desesperación. El pasado enero, la situación de hambruna y pobreza extrema en el campo de refugiados palestinos de Yarmouk, en Siria, salió a la luz gracias a las denuncias de agencias internacionales y ONG de ayuda humanitaria.

La ONU denunció casos graves de malnutrición, principalmente en la población infantil, que llevaron a los refugiados a comer animales domésticos para poder alimentarse.

A lo largo de esta semana, los trabajos de distribución fueron suspendidos por razones de seguridad, según la página de la agencia. Chris Gunness, portavoz de la UNRWA ha señalado que ha recibido garantías de que un acuerdo para permitir el acceso humanitario a Yarmuk se llevaría a cabo tan pronto como sea posible. "Ellos ya han sufrido bastante", dijo.

La foto fue tomada por la UNRWA, la agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos, el pasado 31 de enero. Refleja las colas que se forman en este reducto superpoblado para recoger alimentos y provisiones que la comunidad internacional, a través de esta agencia, les hace llegar.

Desde el pasado 18 de enero, la UNRWA ha distribuido más de 5.000 paquetes con comida, según la agencia, donde también se anuncia que pronto se comenzará a vacunar contra la polio a unas 10.000 personas. Aún quedan unas 18.000 personas atrapadas en este campo de refugiados.