Villalta, del Frente Amplio, dijo que “no existe ninguna justificación para que los salarios de los diputados aumenten de manera tan desproporcionada respecto de los aumentos que reciben las demás personas trabajadoras”.

El diputado señaló que “en tiempos de crisis, somos los de arriba (la jerarquía de la administración pública) los primeros que debemos ajustarnos la faja. Es necesario predicar con el ejemplo” enfatizó y adelantó que este proyecto de ley “sin duda será una de las prioridades” de la próxima fracción legislativa del Frente Amplio.

El salario de los diputados es de ¢3.596.000 (tres millones quinientos noventa y seis mil colones) mensuales y la ley aprobada por los actuales diputados a mediados de 2010, cuando iniciaba la Administración Chinchilla Miranda, estableció dos aumentos automáticos de 5% sobre sus salarios, uno en mayo y otro en noviembre.

Villalta, ex candidato presidencial del FA, dijo que es necesario que el ajuste salarial de los legisladores se fije con los mecanismos que rigen para el resto de los trabajadores, que se calcula según el aumento en la inflación, “como se hace con los ajustes de los empleados públicos y privados del país” dijo.

En la presentación del proyecto, Villalta señaló que es consciente de que ya no hay tiempo de aprobarlo y adelantó que será retomado por los diputados del Frente Amplio electos para el período 2014-18, quienes lo incluirán en su lista de prioridades.