Un récord crediticio se entiende como el comportamiento de pago histórico de los deudores frente a sus acreedores, usualmente ante las entidades bancarias. En virtud de la normativa emitida por la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF), mes a mes las entidades bancarias están obligadas a reportar si los créditos fueron cancelados en tiempo o no, y esta información se alimenta con todos los bancos, generándose un consolidado por cada persona.

Al solicitar un crédito a una entidad bancaria, se requiere una aprobación para que el banco consulte nuestro comportamiento de pago histórico con otras entidades, sin embargo, el problema surge cuando una persona no ha tenido nunca algún producto bancario.

“Si nunca ha tenido un producto bancario, para el banco resulta incierto prever cuál será el comportamiento de pago del solicitante, y en muchas ocasiones, se deniega la solicitud o se exigen requisitos adicionales como un número mayor de fiadores o el pago de una prima más elevada. Según un estudio efectuado por el Banco Mundial, sólo un 64% de la población costarricense mayor a 15 años, posee un producto bancario”, explicó Willy Carvajal, director de la OCF.

Para prevenir esta situación los ciudadanos podemos construir un récord crediticio positivo. Cuando se realiza un plan de vida y se espera solicitar un préstamo a una entidad bancaria, lo primero que se debe hacer es abrir una cuenta, ya sea de ahorros o corriente y tener una tarjeta de debido para realizar compras o transacciones.

La cuenta debe tener al menos 6 meses de iniciada, para demostrar los ingresos a las entidades financieras, especialmente cuando se trata de trabajadores por cuenta propia, o bien para pequeñas empresas. Otro elemento importante es guardar los comprobantes que permitan justificar los ingresos.

Ahora es más sencillo abrir una cuenta bancaria, pues a partir del mes de mayo del 2015, se ha simplificado el trámite para quienes mantengan fondos inferiores a 540.000 colones mensuales aproximadamente, pues se eliminaron requisitos como por ejemplo, demostrar el origen de los fondos o tener que presentar una certificación de contador público.

El siguiente paso es adquirir una tarjeta de crédito o un préstamo personal pequeño, pues esto demostrará al banco el compromiso y capacidad de pago, siempre y cuando el uso de estas herramientas sea responsable, porque si no se cancelan los saldos a tiempo, se manchará el récord crediticio, lo que produce un efecto contrario al esperado.

“La tarjeta de crédito es un mecanismo de pago en donde el emisor de la tarjeta, cancela los montos de nuestras compras y al final del mes, el titular le paga al emisor el dinero prestado. Por ello, se debe estar claro sobre el monto real de nuestros ingresos mensuales y no realizar compras por montos superiores. Si los pagos no se realizan en la fecha convenida con el banco, aplica el cobro de intereses, generándose  una deuda mayor y un récord crediticio negativo”, detalló Carvajal.

Cuando se trata de personas físicas, se recomienda que las cuotas o pagos de las deudas no deben ser superiores al 30% de los ingresos mensuales. Según estadísticas del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), para octubre del 2015, un 12,13% de los poseedores de una tarjeta de crédito, se atrasaron en el pago, con lo cual, quedan registrados con un récord negativo, que les va a dificultar o impedir acceder a otros préstamos futuros.   

Otra importante recomendación es cuidar el historial de pago con casas comerciales para evitar referencias crediticias negativas, como por ejemplo, las compras de productos en línea blanca (electrodomésticos o productos similares), y de igual forma, mantener al día el pago de los servicios de telefonía, pues los atrasos en estos servicios, pueden afectar nuestro récord crediticio a través de la información crediticia que circula por diferentes bases de datos.

Adicionalmente, si la persona ha concedido alguna fianza, debe verificar que las deudas estén siendo atendidas de forma correcta, pues el no pago oportuno, afecta el récord crediticio tanto del deudor como del fiador.

Finalmente, siempre es importante revisar los estados de cuenta para verificar que los cobros son correctos, revisar las fechas de pago y prestar atención a los avisos importantes que se ubican en el lado superior derecho del documento.