La inspección en la Ruta 1856, que permitió ubicar y derribar las cercas para dejar el paso libre a los lugareños fue realizada por la Fiscalía de Sarapiquí, la Fuerza Pública y la Policía de Fronteras. En el operativo también quedaron detenidas dos personas a la orden de la Fiscalía de Sarapiquí.

Los peajes ilegales se cobraban desde hacía tiempo a las personas y vehículos que transitaban por la zona y existían numerosos cortes a lo largo de La Trocha, de acuerdo con la denuncia de la policía. El monto de los peajes oscilaba entre los mil y dos mil colones.

La misión conjunta se realizó el pasado miércolesí.

El director de la Policía de Fronteras, Allan Obando, precisó que el recorrido fue de 30 kms sobre la citada ruta en el tramo que comprende a las localidades de Tambor, Remolinito y Cureña, todas pertenecientes al cantón de Sarapiqu, en el área bajo la jurisdicción de la milla fronteriza norte.

En este tramo se retiraron 18 cercas con portillos y portones de madera con candados instalados sobre la Ruta 1856. La inspección se realizá el miércoles de esta semana.

En los 18 retenes, cuando se presentaron las autoridades, solo en dos retenes se encontraban los hombres que fueron detenidos por la Fiscalía los que, se presume, no serían los responsables del cobro de peajes sino trabajadores de los finqueros que instalaron los portones.

Uno de los detenidos indicó que estaba cuidando el “peajes” en el que cobraba mil colones por persona. Se trata de un nicaragüense de apellido Polanco, del que la policía no dio mayores datos.

El segundo detenido es un finquero costarricense de apellido Espinoza, quien podría ser procesado por usurpar terrenos del Estado al colocar portones y obstaculizar el paso en una vía pública y cobrar los llamados “peajes”.

Este hombre de apellido Espinoza, está siendo investigado también por cobrar 50 mil colones a otro finquero de la zona por un permiso para transitar a lo largo de la vía.

Además de violentar la libertad de tránsito de los lugareños por una vía pública, estos finqueros soltaban el ganado para que pastara a lo largo del camino y los animales estaban deteriorando aún más el paso por esa ruta.

La Trocha o Ruta 1856 fue abierta en el gobierno de Laura Chinchilla durante el conflicto con Nicaragua por la invasión de tropas de ese país a Isla Calero en un proceso muy cuestionado que costó miles de millones al erario costarricense y que la Administración Solís Rivera no incluyó entre sus proyectos de gobierno. Por lo cual, un trabajo mal hecho desde su inicio, ha quedado librado a su suerte.