Entre los cambios que contempla la iniciativa, se incluye un nuevo procedimiento para determinar el nivel de alcohol o drogas en la sangre de los conductores.

El defecto de la actual ley es que “no obliga a los conductores a someterse al control del acoholímetro y “por ese motivo ha aumentado el número de casos de impunidad”, señala el proyecto de los legisladores.

“La reforma que estamos presentando arregla ese grave problema”, señaló el diputado Javier Cambronero, uno de los proponente.

Según explicó, con los cambios propuestos a la ley, si un chofer se negara a someterse a la prueba del alcoholímetro podría ser multado hasta con 300.000 colones y sería puesto a la orden del Ministerio Público “para lo que corresponda”.

Además, la iniciativa busca separar los procedimientos administrativos, con un régimen de saciones en ese orden, y los penales para sancionar a las personas que conducen en estado de ebriedad cuando se configura el delito de conducción temeraria.

Otras de las reformas de la iniciativa incluye definiciones faltantes en la ley actual, reglas más claras sobre varias multas y sobre la prohibición del uso de polarizados, sanciones por desacato las indicaciones de las autoridades de tránsito y la creación de una Unidad Policial de Apoyo Legal al Tránsito en carretera, similar a la de la Fuerza Pública.