“El cambio más significativo que ha tenido la enseñanza preescolar costarricense en años recientes se dio en el ámbito de la oferta educativa, con la aprobación de un nuevo programa de estudios en 2014. Con este avance el país superó un rezago de más de dos décadas, aunque en un contexto en que los principales indicadores de acceso se mantuvieron estancados o incluso sufrieron retrocesos”, señala el informe.

Según el informe, la nueva propuesta curricular “marca puntos de inflexión importantes, como la integración de los dos ciclos de preescolar y su articulación con el primer ciclo de primaria, la incorporación de la lectoescritura emergente, la definición precisa de las habilidades que se espera obtengan los niños al finalizar esta importante etapa y un perfil del educador que el MEP requiere contratar”.

Sin embargo, para su implementación exitosa será necesario atender “áreas estratégicas” relacionadas con los ambientes de aprendizaje y las disparidades en la duración de las jornadas lectivas, así como en la formación inicial y continua de los docentes en servicio, agrega el estudio.

Uno de los problemas centrales para el desarrollo de la educación preescolar, considerada una etapa vital en el proceso educativo, es “la falta de correspondencia entre la distribución espacial de la oferta educativa en este nivel y las localidades que más necesitan el servicio”.

Esto significa que el servicio está alejado de aquellas zonas del país con mayores poblaciones de niños entre 0 y 6 años y con bajos niveles educativos, y esto constituye “el principal obstáculo” al desarrollo de la educación preescolar.

Este fenómeno se refleja en una tendencia a la baja en la cobertura del llamado ciclo de “transición” que pasó de un 95% en el 2008 a un 86,8% en 2014.

Por otra parte, la cobertura del nivel Interactivo II sigue registrando un crecimiento insuficiente: entre 2012 y 2014 la tasa bruta pasó de 58,4% a 62,5%, y la tasa neta pasó de 55,8% a 60,5%.

Finalmente, desde hace más de una década la mayoría de carreras de Educación Preescolar ofrecidas por universidades privadas no actualizan sus planes de estudio.