La reunión preparatoria para la vigésimo quinta Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP25) será del 8 al 10 de octubre, en San José, y se espera la asistencia de alrededor de 750 personas.

El cambio climático ya impacta la vida de billones de personas que sufren atas y bajas temperaturas, tormentas donde no había, sequías, incendios, inundaciones y desaparición de glaciares.

La COP25 será del 2 al 13 de diciembre, en Santiago de Chile y supuestamente será un espacio para  construir soluciones comunes para poner fin al aumento de las temperaturas y al recalentamiento global. La pregunta es cómo hacerlo si no hay forma de obligar a los poderes económicos y políticos del mundo a que actúen.

Pero antes de ese evento será la reunión preparatoria (PreCOP25) aquí en San José. Autoridades de Gobierno informaron ayer en conferencia de prensa que en la PreCOP25 se abordarán tres áreas temáticas: economía azul, soluciones basadas en la naturaleza y ciudades sostenibles. Además, habrá dos ejes transversales: género y derechos humanos y financiamiento y movilización de recursos financieros.

La economía azul es toda aquela actividad productiva ligada al ámbito marino-marítimo y del litoral, como turismo, acuicultura, pesca, transporte marítimo y energía.

Los organizadores explicaron que la PreCOP25 se cubre con fondos de la Cooperación Internacional. Del presupuesto total de $1.893.900 millones. La Unión Europea aporta $1 millón; y el resto proviene de países cooperantes como Suiza, Países Bajos y organismos como el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Este programa de trabajo, junto con el Acuerdo de París, son la obra gris de un nuevo edificio que se llama economía verde, descarbonizada y resiliente. Ahora necesitamos terminar de construir el contenido de este edificio para hacerlo habitable. Para esto requerimos Contribuciones Nacionalmente Determinadas más ambiciosas y ajustes en los marcos normativos, tecnológicos, culturales, y de incentivos, que aceleren la transición”, explicó el Ministro de Ambiente Carlos Manuel Rodríguez.

La COP25 se realizará a un año de que caducó el Protocolo de Kyoto -adoptado en 1997- y será la entrada en funcionamiento del Acuerdo de París. El objetivo declarado del Acuerdo de París, firmado en 2016, es mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 grados centígrados con respecto a los niveles pre-industriales, mediante un esfuerzo internacional para frenar las emisiones de carbono.

Los niveles pre-industriales serían la línea base, que es la Revolución Industrial, que dio inicio a fines de 1700 porque se considera el comienzo de un aumento gradual de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El Gobierno costarricense formó un “Consejo Consultivo de Cambio Climático 5C”, compuesto por 26 personas. Éstas fueron escogidas mediante asambleas y representan a los siguientes sectores: ASADAS y Asociaciones de Desarrollo, Biodiversidad y Ecosistemas, Agropecuario Forestal y Pesca, Industria y Comercio, Infraestructura y Transporte, Movilidad y Sostenibilidad Urbana, organizaciones laborales, sector indígena y organizaciones de mujeres.

¿Qué posición llevará Costa Rica? ¿Cuáles son las propuestas de este consejo consultivo? Grupos ecologistas como COECOCeiba Amigos de la Tierra y la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) han señalado que ha hecho falta mayor discusión y participación de los sectores en la definición de las políticas costarricenses sobre el cambio climático.