FOTO CON FINES ILUSTRATIVOS (ARCHIVO)

“Desde el Ministerio de Salud se busca conocer los pormenores del hecho con el fin de gestionar las medidas administrativas, o eventualmente penales, que se requieran para prevenir la repetición de situaciones similares” afirmaron las autoridades sanitarias ante la constatación de que los alumnos y sus maestros sufrieron una intoxicación por haber sido expuestos a plaguicidas.

Salud anunció el inicio de las investigaciones luego de que las comunidades presionaron para que se proteja a la población según las regulaciones existentes sobre el uso de agroquímicos en las plantaciones de piña que están afectando a la población, las fuentes de agua potable y otras actividades agropecuarias por el uso de potentes plaguicidas.

Las autoridades sanitarias también dijeron que se va a “analizar la normativa existente sobre la cercanía apropiada de plantaciones y centros comunitarios”.

Según el comunicado del Ministerio de Salud, las 22 personas que sufrieron intoxicación, (16 niños y 6 adultos) se encuentran estables después de presentar síntomas de cefalea, mareos, náuseas, vómito, dolor abdominal, prurito e irritación de ojos, “al parecer por haber estado en contacto con agroquímicos provenientes de una plantación de piña cercana a la Escuela La Ceiba, en La Florencia”.

Henry Picado Cerdas, de la Federación Ecologista Costarricense (FECON), explicó que Costa Rica no ha reglamentado las fumigaciones cerca de centros de población, escuelas ni EBAIS y que las autoridades se niegan a generar esta normativa.

Picado mencionó como ejemplo, el reciente Manual de Buenas Prácticas Agrícolas de Piña, publicado por el Sistema Fitosanitario del Estado (SFE) del MAG, que no menciona nada sobre la distancia a la que debe estar una plantación de piña con respecto a terceros, “que no tienen porqué ser fumigados” afirmó.

En enero de este año la FECON envió un oficio al MAG con recomendaciones para que incluyera en dicho Manual una disposición que dijera que las piñeras debían estar retiradas un mínimo de 200 metros de cualquier centro de estudios, EBAIS o centro de población. Sin embargo; el MAG respondió que, si bien era una buena sugerencia, no la iban a incluir.

De acuerdo con cálculos de FECON un 25% de la aspersión de cualquier plaguicida en el campo da en el objetivo; el resto afecta directamente a otros organismos vivos hacia los cuales la aplicación no iba dirigida. Y solo el 32% de los plaguicidas aplicados por aspersión fueron retenidos por las plantas a las que iban dirigidos; pero un 49% se depositó en el suelo y un 19% viajó por el aire a otras áreas vecinas.