Decenas de personas que se manifestaron este martes, pidieron al gobierno un esfuerzo para lograr un balance entre las restricciones sanitarias y las necesidades de trabajar y producir, que permitan reactivar la economía y evitar que a la crisis sanitaria se le sume una crisis económica y social, aún mayor de la que ya registra el país.

Datos del Instituto de Estadística y Censo de finales de julio ubicaron la desocupación en el 24% de la PEA, una situación sin precedentes.

Entre las personas que protestaban había transportistas, empresarios del turismo, agricultores y pescadores que se han visto gravemente afectados por las restricciones sanitarias a la actividad comercial y productiva y la movilidad de las personas para contener la propagación de la COVID-19.

Adicionalmente, los manifestantes pidieron que se apruebe una ley contra la corrupción, el fortalecimiento de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y que el gobierno y la Asamblea Legislativa garanticen los ingresos a la institución.

El gobierno inicio este martes el proceso “Costa Rica escucha, propone y dialoga”, con tres ejes temáticos: finanzas públicas y acuerdo con el FMI, reactivación económica y creación y protección de empleos.

Desde diversos sectores políticos, universitarios, empresariales, sociales y desde los territorios ha pedido al gobierno que ese diálogo sea con todos los sectores, “transparente, efectivo, participativo y democrático” puntualizaron.

Sin embargo, este proceso parece no responder a las necesidades de los sectores productivos que demandan total apertura para la producción y el comercio, eliminar la restricción vehicular y otras restricciones, y se comprometieron a respetar las medidas sanitarias de distanciamiento social, uso de mascarillas, lavado de manos y colocar dispositivos sanitarios para evitar el contagio en los lugares de trabajo.  

EL GOBIERNO

En la protesta de este martes se registraron algunos actos de violencia, sobre los que el gobierno expresó total “repudió” al señalar que frente a la Casa Presidencial, en Zapote, “se denotó un explosivo contra unidades de la Policía de Tránsito”.

En el mismo comunicado reiteró su disposición a continuar el diálogo con diferentes sectores para procurar un balance entre las medidas sanitarias para enfrentar la pandemia de la COVID-19 y la reapertura económica.

“Abogamos siempre por el diálogo democrático para la solución de diferencias”, dijo el Viceministro de la Presidencia en Asuntos Políticos y Diálogo Ciudadano, Randall Otárola.

Otárola informó que el grupo que protestó este martes, envió días atrás un pliego de peticiones que estudian para brindar respuestas oportunamente.

Y explicó que, el viceministerio a su cargo y otros ministerios involucrados en el proceso de atención a la crisis económica y social, “han establecido diálogos y escucha activa en 35 encuentros con transportistas, comerciantes, estilistas, cámaras de comercio regionales, representantes del sector agropecuario, de lavacar, gimnasios, restaurantes y bares, entre otros”.

“Como Gobierno reconocemos el difícil momento que viven los diferentes sectores y los sacrificios que han tenido que hacer. Por eso ahora más que nunca tenemos procesos de diálogo para avanzar en la atención de sus necesidades, siempre apegados a una ruta democrática y abierta a mejoras y acuerdos”, dijo Otárola.

Como ejemplo citó los encuentros con representantes del sector agropecuario, pesquero y acuícola, mediante mesas de trabajo para la toma de decisiones y definición acciones como la colocación y comercialización de productos pesqueros, atención de la situación crediticia del agro y las necesidades de los distintos sectores afectados por la pandemia.