“El Tratado sobre el Comercio de Armas será clave para transformar la vida de millones de personas. Está en nosotros asegurarnos que así sea. Costa Rica reafirma su compromiso con esta tarea” sostuvo la presidenta Chinchilla durante la sesión dedicada el Tratado en  el marco de la 68º asamblea general de la organización.

“Hoy (por miércoles), en esta reunión tan importante, me complace informarles que el pasado 4 de setiembre Costa Rica se convirtió en el quinto país en tomar la decisión, mediante un voto unánime de nuestra Asamblea Legislativa”, dijo la presidenta.

“Para Costa Rica es difícil esperar a que el Tratado de Comercio de Armas reciba las 50 ratificaciones establecidas para su entrada en vigor, es por eso que el día de hoy en el mismo acto de depósito, se notifica la decisión inquebrantable de aplicarlo y de cumplir con sus obligaciones de manera unilateral, voluntaria e inmediata”, anunció Chinchilla.

La Mandataria recordó que la aprobación del Tratado  se logró tras décadas “de incansables esfuerzos por regular el comercio internacional de armas y sus municiones, un movimiento en el que Costa Rica ha estado a la vanguardia, no simplemente con palabras y apoyo a sus aliados en esta causa, sino con acciones y mucho trabajo”.

A partir de este momento, conforme avance su universalización, Costa Rica continuará trabajando con los coautores, con los países de la región, la comunidad internacional y la sociedad civil, para asegurar que las provisiones y obligaciones del Tratado sean aplicadas con eficacia y transparencia, dijo. 

Este miércoles 25 de setiembre, durante la 68º sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas,  los siete países coautores de la resolución del Tratado de Comercio de Armas (Argentina, Australia, Costa Rica, Finlandia, Japón, Kenia y el Reino Unido) ofrecieron un evento de alto nivel para celebrar su adopción, en espera de su entrada en vigor.

La presidenta Chinchilla reconoció en la Ceremonia que el Tratado de Comercio de Armas no es una panacea ni la solución final a la violencia pero “sí es una herramienta esencial para mitigar algunas de sus consecuencias y un instrumento real para detener las transferencias irresponsables y atender con eficacia los riegos del desvío y la corrupción”.

Las  leyes y sistemas de verificación reforzarán los principios del Tratado, para que no puedan autorizarse transferencias de armas convencionales, municiones, piezas y componentes que podrían facilitar abusos a los derechos humanos o violaciones al derecho internacional humanitario.

Chinchilla manifestó que “las organizaciones no gubernamentales, las entidades académicas, las asociaciones profesionales y los centros de pensamiento cuentan con los conocimientos y la experiencia necesaria para asistir y monitorear la aplicación del Tratado, así como promover la transparencia.  Todo ello será fundamental para su éxito, partiendo, por supuesto, de la voluntad de los Estados.

El Tratado

El Tratado de Comercio de Armas fue adoptado el 2 de abril, luego de varios años de negociación. Desde su apertura a la firma, el 3 de junio de 2013, 90 Estados lo han firmado y seis ya lo han ratificado.  A lo anterior, 17 Estados sumaron sus firmas en la ceremonia de este miércoles, logrando un total que supera los 100 Estados signatarios

Los Coautores reafirmaron su compromiso con el Tratado de Comercio de Armas  “continuaremos trabajando hacia su pronta entrada en vigor, alentado a los países a firmarlo y a ratificarlo, apoyando su efectiva implementación y asegurándonos que entregaremos un Tratado que hará del mundo un lugar más seguro” dice la declaración de los Coautores. “Alentamos a todos los Estados a hacer de esto una prioridad y a tomar todos los pasos necesarios hacia su firma y ratificación, de forma que el Tratado pueda aplicarse universalmente a las transferencias de armas” concluye la excitativa a los gobiernos miembros del sistema de Naciones Unidas.

El Tratado de Comercio de Armas es el primer instrumento global y legalmente vinculante que regula la transferencia internacional de un amplio rango de armas convencionales, que incluye desde tanques de batalla a armas pequeñas y livianas, municiones, partes y componentes.

Es un Tratado prominente y un logro mayor para las Naciones Unidas, pues requiere a los Estados ejercer responsable y transparentemente la transferencia de armas, en total respeto al derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. El Tratado de Comercio de Armas tendrá un impacto significativo en las vidas de millones de personas: niños, mujeres y hombres.