El convenio fue suscrito por el ministro panameño de Salud, Francisco Javier Terrientes, la viceministra costarricense de Salud, María Ester Anchía y el director regional de la Organización Panamericana de la Salud (OMS/OPS), Federico Hernández Pimentel, como testigo de honor.

El acuerdo pone especial énfasis a todos los problemas de salud en el cordón fronterizo y atiende las principales necesidades de cobertura en sanitaria para la población estable y para las poblaciones migrantes.

Otro aspecto del convenio busca garantizar el acceso al agua potable, el control de vectores y medidas y controles sanitarios que permitan frenar la propagación de epidemias como la leptospirosis, dengue y chikungunya, detallan en un comunicado.

El ministro panameño, Terrientes dijo que “la frontera no es un límite para las enfermedades, por lo que hay que trabajar de manera conjunta para solucionar situaciones que requieren de nuestro concurso” y agregó que entre los muchos temas en común con Costa Rica, tienen prioridad las políticas sanitarias entre ambos países.

Anchía, viceministra de salud costarricense, dijo que este acuerdo es importante porque ratifica la unión de dos países hermanos y cercanos, “esta relación ahora se concreta en acciones en beneficio de la población en el tema sanitario”.

Además, Anchía puso el énfasis en el resultado del trabajo de ambas naciones que se va a reflejar, en el corto plazo, en la salud pública de las poblaciones que habitan la franja fronteriza.

El director regional de OMS/OPS, Federico Hernández Pimentel, invitado a la firma del convenio binacional como testigo de honor, manifestó que “este acuerdo es una forma de mostrar que la unión para mejorar el sistema de salud es una prioridad para ambos gobiernos”.

Hernández remarcó que en la propuesta trabajada por los dos países firmantes se busca que los habitantes del cordón fronterizo tengan las mismas condiciones de acceso a los servicios de salud y a la atención preventiva para evitar los riesgos de enfermad y muerte.