Caracas. El líder opositor venezolano Leopoldo López, que se encuentra en prisión y en huelga de hambre, ha convocado a una manifestación contra el régimen chavista programada para este sábado. Sin embargo, la Mesa de la Unidad, la coalición de partidos contrarios al gobierno de Nicolás Maduro, se ha desmarcado de esta decisión, al considerar que no fue consensuada. Esta circunstancia pone de manifiesto la fractura interna entre la oposición. La MUD se ha deslindado de la convocatoria a una manifestación hecha a través de un vídeo por el líder encarcelado Leopoldo López.

La decisión ha vuelto a reabrir el viejo debate sobre la forma más conveniente de oponerse al régimen chavista. Pero también ha dejado en evidencia una fractura de raíz entre sus integrantes, justo cuando todas las encuestas señalan la posibilidad de que la oposición gane la mayoría de los escaños en las elecciones parlamentarias de finales de año.

La MUD “respeta, valora y comparte” las razones esgrimidas por López para llamar a la movilización, pero ha decidido no apoyarlas porque esa propuesta no fue discutida en el pleno de la instancia. “Las circunstancias impidieron que la invitación a la actividad del próximo sábado 30, contara con la necesaria participación de todos los factores de la Unidad en su diseño, formulación y convocatoria”, se lee en el comunicado de la Mesa.

El pasado sábado el Gobierno allanó la celda del líder opositor e incautó el vídeo, grabado en un teléfono celular, y decidió transmitirlo en un programa de la televisión oficial, con el objetivo de denunciar una supuesta trama golpista. Esta revelación puso en alerta a la facción opositora contraria a los intereses de López, a quien siempre han acusado de divisionista y de manejar agendas secretas. El ala moderada no quiere que se reediten las protestas que paralizaron a Venezuela entre febrero y junio de 2014, porque prefieren concentrarse en la lucha electoral.

La dirigencia que se opone al dictamen de la MUD piensa que hay muchas razones para protestar en Venezuela, y que lo que en realidad ocurre es la demostración de las profundas diferencias surgidas tras los disturbios del año pasado, promovidos por el propio López, la exdiputada María Corina Machado y el alcalde del área metropolitana de Caracas, Antonio Ledezma. El excandidato presidencial Henrique Capriles declaró: “Dedicar el tiempo y el poco espacio para atacarse a lo interno favorece al Gobierno, quien para mí es el único adversario de los venezolanos”. Capriles participará en la actividad convocada por López, “sin dividir”.

Leopoldo López se sumó el domingo a una huelga de hambre después de almorzar con sus dos hijos. Su compañero, el exalcalde de San Cristóbal Daniel Ceballos, ya cumplió 113 horas sin ingerir alimentos y se mantiene bebiendo agua. Su esposa Patricia ha descrito en los medios locales las duras condiciones de reclusión. Según las informaciones que ha recibido, el penal al que fue trasladado, ubicado en el centro de Venezuela, “es lo más parecido a un campo de concentración”. Ceballos duerme en un colchón sin sábanas ni almohadas y tiene prohibido recibir visitas en 30 días.

Otros dos presos políticos les acompañan en su protesta. Son Raúl Emilio Baduel y Alexander Tirado, sentenciados a ocho años de prisión por delitos de asociación e instigación pública a delinquir e intimidación pública con artefactos explosivos. Baduel es hijo del general Raúl Isaías Baduel, un héroe para el chavismo hasta que cayó en desgracia por acusaciones de corrupción.