La declaratoria de emergencia es indispensable para dar atención inmediata a las necesidades que ha generado el fenómeno climático, aseguró el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alexander Solís.

El funcionario informó que un centenar de escuelas resultaron afectadas en diferentes grados por las inundaciones y los derrumbes, algunas de ellas quedaron totalmente destruidas o con daños estructurales severos.

Hay al menos 15 puentes afectados, pero la cifra podría aumentar cuando baje el nivel de las aguas y se pueda hacer una evaluación técnica de muchos otros que han soportado el impacto de las crecidas.

También se registra afectaciones de consideración en 21 diques, así como en acueductos locales.

Cuatro instalaciones que alojan a equipos básicos de atención en salud (Ebais) debieron ser desalojados y el personal está brindado servicios en otros sitios que debieron ser habilitados de emergencia.

Solo en Sarapiquí hay 1.800 damnificados en albergues y el número de personas que necesitan ayuda alimentaria se cuenta por miles, explicó Solís.

Por su parte, la viceministra de Agricultura, Laura Pacheco, aseguró que los impactos en el sector agrícola son cuantiosos, pero que las pérdidas solo se podrán cuantificar cuando disminuya el nivel de las aguas.

 

Cambio climático

Tras firmar el decreto, el presidente Carlos Alvarado afirmó que el país enfrenta dos crisis muy complejas, como son la pandemia del Covid-19 y los efectos del cambio climático, ambas generadas por fenómenos de carácter global.

La emergencia que vive el país por las lluvias de los últimos días es “una clara manifestación” de ese cambio climático, que se caracteriza por aumento de eventos climáticos extremos.

Frente a esta realidad, “se requiere del trabajo comprometido no solo del gobierno sino de toda la sociedad” para mejorar la prevención y la mitigación del cambio climático.

El director del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), Werner Stolz, detalló que este julio ha sido en Costa Rica el más lluvioso de los últimos 80 años.

En dos días, el temporal acumuló unos 700 mm de lluvia en el Caribe y la zona norte, una cantidad que corresponde a toda la precipitación de un mes en condiciones normales.

Stolz dijo que las condiciones climáticas el resto de la semana serán las normales de la estación lluviosa, con aguaceros asilados por las tardes, y pronosticó una disminución significativa de la precipitación para el fin de semana.