Según la organización, un grupo de hombres –que no identificó- llegaqron la noche del 26 de agosto a la casa de Lemones en Liverpool de Limón y le recriminaron a gritos las opiniones que había vertido días antes en la radio, tras lo cual le dieron una paliza que obligaron a su internamiento en el hospital Tony Facio de Limón centro.

En su declaraciones, Lemones había criticado a la presidenta Laura Chinchilla por defender la soberanía de Guanacaste mientras, según dijo, entrega la soberanía de Limón dándole a la compañía holandesa APM Terminals el control de los puertos del Caribe, bajo condiciones que perjudican al país.

El ataque de que fue víctima el sindicalista limonense “no debe ser pasado por alto, ya que constituye una amenaza directa a la libertad de expresión y de opinión. Se pretende intimidar al pueblo limonense para que no haga denuncias de un negocio como la concesión portuaria, tema sobre el cual cada vez surgen más dudas y cuestionamientos”, apunta el comunicado del SEC.

“La impopularidad y el malestar que ha despertado la concesión portuaria, lleva a sus defensores a estos extremos irrespetuosos, con comportamientos propios de regímenes de terror, como lo son recurrir a la agresión física y el amedrentamiento. Esto evidencia  y aumenta las sospechas de los oscuros y perjudiciales intereses que se ciernen detrás de este proyecto”, afirmó el gremio de educadores.

Sus defensores optan por recurrir a la violencia como única arma para tratar de imponer sus planes, ya que están conscientes de que jamás tendrán el permiso del pueblo para regalar nuestra soberanía.
Marvin Rodríguez, Secretario General del SEC brindó la solidaridad y el apoyo incondicional al Sindicato de Trabajadores de Japdeva (SINTRAJAP) y a su dirigencia “ante este hecho lamentable” e instó a todo el movimiento sindical y social a hacer extensivos sus mensajes de repudio ante el hecho.