“El artículo 159 de la Constitución establece, taxativamente, los requisitos para ser magistrado propietario o suplente. En ningún momento, el constituyente delegó en el legislador ordinario modificarlos, ampliarlos o especificarlos y, menos aún, en un órgano, como la Corte Plena, que ejerce una función materialmente administrativa”, señaló la Sala en su exposición de razones.

“Si el constituyente no admitió que el legislador, a través de una ley, pueda ampliar o modificar los requisitos, con mayoría de razón no se puede hacer por un reglamento de la Corte”, agrega el fallo.

Sin embargo, el reglamento no sólo amplía sino que modifica los requisitos establecidos en la Constitución, lo  que provoca la exclusión de candidatos que reúnen los requisitos constitucionales y, en consecuencia, se torna discrminatorio.

Según la Sala Constitucional, el reglamento establece “requisitos desproporcionados e irrazonables que produce la exclusión de candidatos que podrían tener la posibilidad de concursar con base en los requisitos constitucionales.

“Todos los concursantes que reúnen los requisitos que establece la Constitución en el artículo 159, deben ser considerados y valorados, de manera igualitaria o paritaria, hasta la designación, sin poder ser descalificados en una etapa previa”, señala la sentencia.

El fallo lo emitió la Sala al resolver un recurso interpuesto por una aspirante al cargo de magistrada suplente que fue excluida como candidata con base en dicho reglamento.

La mayoría de la Sala Constitucional también anuló, por conexidad, la reforma al artículo 62 de la Ley Orgánica del Poder Judicial que dispuso efectuar un “concurso público de antecedentes” en la materia, siendo que la Constitución establece que la Corte debe conformar una nómina.

Esa misma reforma incurrió en un “vicio esencial y grave de procedimiento legislativo” al variar el número de suplentes de la Sala Constitucional de 12 a 14, reformando el artículo 4 de la Ley de Jurisdicción Constitucional sin cumplir con el requisito obligatorio de consultar a ese órgano.